Los campesinos e indígenas que viven cerca de los ríos y quebradas que se pretenden represar mantienen una firme posición en evitar la construcción de más proyectos hidroeléctricos en Chiriquí.
Este jueves en el marco de la celebración del 12 de octubre, los campesinos se manifestaron en la ciudad de David para exigir que el agua de la mayoría de estos pueblos no se continúe negociando.
Heliodoro Gaitán, vocero de los manifestantes, indicó que la tierra y el agua no son una mercancía; son recursos obsequiados por Dios, por eso solicitaron que se descarte la idea de construir una hidroeléctrica en la región de Tabasará.
Igualmente, en la provincia de Coclé, más de 150 campesinos de Ojo de Agua, Bajo Grande y otros sectores rurales de La Pintada se manifestaron en contra de esto, en un paño de la Vía Interamericana a la altura de Penonomé.
Los campesinos protestaron por casi 15 minutos, negándose a la construcción de una minihidroeléctrica en este sector de la provincia.
Jorge Carrera, director de la Autoridad Nacional del Ambiente en Coclé, ha explicado a la comunidad en qué consiste el proyecto que no secará los ríos, pero es imposible porque la comunidad no comprende.
En Chiriquí, la farmacia de la policlínica en David amaneció completamente vacía.
Todos los medicamentos que iban a ser entregados, fueron nuevamente revisados, para proceder a retirar todos aquellos que fueron anunnciados como contaminados por las autoridades de salud.
En la provincia de Veraguas se negaron a dar información sobre los medicamentos intoxicados.
Las personas están preocupadas, porque los medicamentos son de uso común en la población.
En el sector Oeste del país, algunas personas se resisten a dejar de utilizar el medicamento lisinopril, porque alegan que es efectivo.