La suma de $12 millones invertidos para hacer efectiva la canalización de río Caldera, en la provincia de Chiriquí, no logró los resultados esperados, luego que maquinarias del Ministerio de Obras Públicas (MOP) iniciaron nuevamente trabajos de limpieza en este importante afluente.
El director regional del MOP en la región, Roberto Lezcano, confirmó el inicio de los trabajos cuyos costos superan en esta ocasión los 100 mil dólares.

Se trata de la limpieza del cauce, remoción de árboles y el reforzamiento del muro de contención que se construyó y que sirve de protección por la crecida del río.
En noviembre del 2008, producto del desbordamiento de los ríos Caldera y Chiriquí Viejo, hubo ocho muertos y pérdidas millonarias.

Ese mal recuerdo quedó impregnado en la memoria de muchos boqueteños.
El pasado viernes, los trabajos de mantenimiento se iniciaron desde la comunidad de Los Naranjos hasta Bajo Grande en el corregimiento de Bajo Boquete que comprende 5 kilómetros del cauce del río.
“Después de solventar algunos inconvenientes, hemos iniciado los trabajos de dragado del río Caldera, que durante el último año arrastró y acumuló bastante material a lo largo del muro que protege la población de Boquete”, señaló Lezcano.
Los trabajos de limpieza consisten en el dragado del material, la remoción de árboles dentro de las aguas y la adecuación del muro de contención. Entre los puntos críticos donde más se acumulan las piedras y sedimentos, están los que colindan con la Feria de las Flores y del Café, además de las inmediaciones del sector conocido como Ladera.
El funcionario manifestó que las dos máquinas utilizadas en estos trabajos fueron alquiladas a una empresa privada.
Mantenimiento.
Para los próximos días, se realizarán acciones para brindarle el mantenimiento al muro en las áreas deterioradas por las fuertes corrientes que arrastra material pétreo. El funcionario admitió que aún está pendiente una segunda etapa de canalización y construcción del muro de construcción aguas debajo de donde culmina la primera fase.
El río Caldera tiene la peculiaridad de contar con una pendiente muy pronunciada. Esto ocasiona que con facilidad transporte gran cantidad de material, depositándolo en zonas planas, disminuyendo el área hidráulica del río y generando más riesgos de inundaciones.
Por su parte, el director de Protección Civil, Abelardo Serrano, indicó que se monitorearán los trabajos de limpieza.
“Estaremos pendientes del comportamiento del río Caldera para evitar que cabezas de agua sorprendan a las personas que trabajarán en este operativo”, agregó.
Mientras tanto, el alcalde del distrito de Boquete, Manolo Ruiz, dijo que estos trabajos son urgentes para evitar que el río cause afectaciones y que pongan en riesgo la seguridad de los boqueteños.
Edilberto Ledezma, quien reside en el sector de los Naranjos, asegura que la canalización del río es una garantía y en buena hora se ejecuta la limpieza del cauce, que es lo que se requiere para que el muro de contención realice sus funciones.