En la nueva Unidad de Hemodiálisis inaugurada ayer en la policlínica Santiago Barraza del distrito de La Chorrera, se tendrá riñones artificiales de alta tecnología como parte del tratamiento para los pacientes con insuficiencia renal, además permitirá atender a más personas.
Actualmente, solamente un total de 151 pacientes pueden ser atendidos en instalaciones de salud de Panamá y La Chorrera, pero ahora la Unidad de Hemodiálisis de la policlínica de la CSS tendrá capacidad para aumentar la atención a 240 pacientes de Panamá Oeste.
Durante la ceremonia de inauguración, decenas de pacientes catalogaron como una “bendición” la inauguración de la Unidad de Hemodiálisis, puesto que el paciente de insuficiencia renal, si no recibe a tiempo el tratamiento adecuado y la atención médica adecuada, puede tener complicaciones letales.
La Unidad de Hemodiálisis fue inaugurada por el director general de la Caja de Seguro Social (CSS), Guillermo Sáez Llorens, quien manifestó que la obra será sumamente beneficiosa para la población de pacientes con insuficiencia renal que, además de sufrir el padecimiento, tenían que hacer ingentes sacrificios, muchas veces de madrugada y viajando en autobús, para recibir la atención médica adecuada a fin de mitigar su dolencia.
“Estamos poniendo el dedo en la llaga a este flagelo con esta unidad que es la número 14, de un total de 16 construidas por la Caja de Seguro Social en varios puntos del país, a un costo de 126.341.068 dólares”.
Agregó que los enfermos de esta dolencia que residen en Arraiján, La Chorrera, Capira, Chame y San Carlos “tendrán ahora, muy cerca de ellos, el centro requerido para aliviarse sin tener que atravesar grandes distancias”.
Sáez Llorens confirmó que este mes de enero entrará en operaciones la Unidad de Hemodiálisis de La Chorrera.
En tanto, Osvaldo Aparicio, presidente de la Asociación de Pacientes con Insuficiencia Renal Crónica en el oeste, y que se somete al tratamiento de hemodiálisis regularmente, explicó que “es muy difícil” sobrellevar la enfermedad.
Explicó que esta dolencia limita la motricidad de las personas, a pesar de lo cual tienen que hacer largos viajes en bus para recibir la atención necesaria.
Esta obra, indicó Aparicio, con evidentes signos de la enfermedad en el rostro, “nos da esperanza de vida, por lo que agradecemos a todos aquellos que hicieron posible su culminación, ya que ningún director de la Caja de Seguro Social ni ningún ministro ni ningún presidente de la República, hasta ahora, se interesaron por nuestra salud”.
Caridad Hinestroza, otra paciente, aplaudió la obra que pondrá a disposición de los enfermos 40 nuevas máquinas que se usarán en tres turnos, de 6 de la mañana a 8 de la noche, “porque ahora tendremos más cerca lo único que nos alivia”.
La policlínica Santiago Barraza, la única en el oeste que venía apoyando con hemodiálisis a los enfermos de insuficiencia renal, resultaba muy pequeña para la demanda. Antes solo tenía 13 máquinas para atender igual número de pacientes por turno, cifra que podrá incrementarse en 15 días cuando inicie operaciones la nueva sala de hemodiálisis.