La bailoterapia, como él mismo llama a su afición por el baile, le cambió la vida. Se trata de Octavio Ochoa Guillén, un abogado chitreano que ha desarrollado una interesante técnica que le permitió ganar años de vida, de la mano de una de sus grandes pasiones: el baile.
Con un impresionante récord de 43 meses, 190 fines de semana y cerca de 450 bailes asistidos, Ochoa es conocido a nivel nacional por sus divertidos pasos y su participación en los bailes de los tipiqueros y orquestas de salsa más famosas del país.
Sus populares bailes han cobrado aún más fama, tras su reciente participación, junto a sus paisanos Los Rabanes, en la Teletón 20-30, así como en promociones televisivas de la temporada del béisbol nacional que se inició este fin de semana, pues es uno de los asistentes asiduos que sale a apoyar en cada juego al equipo de Herrera y a animar incondicionalmente a las barras con su alegría.
Aunque el baile ha sido su pasión desde la juventud, cuenta Ochoa que desde el año 2006 –época en la que se le diagnosticó una enfermedad- fue que su destreza y pasión se desarrolló aún más. Aseguró que buscó en el baile un escape, ya que necesitaba distraerse y no pensar mucho en la enfermedad.
Es así como este abogado y compositor de versos, de 58 años de edad, tiene hoy las condiciones que no poseía 20 años atrás, todo gracias a los pasos y piquetes que cada fin de semana demuestra en la pista de baile, ya sea en un salón, jorón o en una fiesta o matrimonio al que es constantemente invitado.
Tirando piquetes
“Borriguero en mosaico enjabonado”, “Terremoto en Haití”, “Patinando en Siberia”, “El reloj acelerado”, “El halcón cazador” y “Capacho en guasamba” son solo algunos de los pasos que caracterizan al abogado bailarín, todos de su propia inspiración, y basados en técnicas del baile de la salsa y el merengue.
Aunque baila y acompaña a los tipiqueros del área –incluso fuera de Chitré- su pasión es la música del Gran Combo, así como de Oscar de León, a quienes sigue como fanático desde la década de los 70.