Ante la preocupante situación que se vive en la región fronteriza con Costa Rica, donde los casos de dengue se han incrementado, particularmente en la provincia de Bocas del Toro, con tres casos de dengue hemorrágico registrados, Panamá reforzará la seguridad sanitaria en su frontera, ubicando dos puestos de atención para los indígenas panameños que vayan a la cosecha del café en el vecino país.
Lo que se busca con los puestos de atención, que estarán ubicados en Río Sereno y Paso Canoas, es evitar que personas con algún tipo de enfermedad endémica puedan cruzar la frontera sin ser detectadas, manifestó el director regional del Ministerio de Salud (Minsa), Santiago de Roux, a Panamá América.
“Todo indígena que pretende salir del país para trabajar en Costa Rica tiene que pasar por este puesto de salud, donde se le harán pruebas de malaria, vacunación, nutrición y evaluar si su condición es apta o no”, declaró De Roux.
En ese sentido, informó que las autoridades de salud de Panamá y Costa Rica se reunirán el próximo 4 de octubre en David, Chiriquí, con el fin de coordinar las acciones que harán ambos países para el control sanitario en el área fronteriza, ante la emigración de unos 20 mil indígenas panameños.
De Roux señaló que se ha reforzado la vigilancia epidemiológica y se intensificaron los operativos por parte del departamento de control de vectores.
De igual forma se adoptará un control sanitario al momento en que los indígenas regresen al país, ya que en Costa Rica hay niveles altos en casos de dengue, indicó De Roux.
Según el Minsa, en el sector de Paso Canoas solo se ha registrado un caso de dengue clásico en un residente, y una vez fue detectado, se hizo un trabajo perifocal con fumigaciones que evitó que se registraran más casos.
Detectan casos graves
En Bocas del Toro la situación es alarmante, porque se han reportado, en lo que va del año, 448 casos de dengue clásico, incluyendo 3 de dengue hemorrágico, de los cerca de 800 reportados este año en el país.
El director provincial del Minsa, Carlos Castillo, calificó la situación de “preocupante”, porque en Costa Rica hay unos 2,000 panameños que laboran en las plantaciones bananeras y, aunque no cruzan la frontera a diario, corren el peligro de ser infectados por el mosquito Aedes aegypti, transmisor del dengue.
En Costa Rica existen mosquitos con tres de los cuatro serotipos del virus del dengue y ya hay reportados 38,000 casos.
Para Castillo, que a Costa Rica y Panamá solamente los separe el río Sixaola, en cuyas orillas hay criaderos de Aedes aegypti, significa que de un momento a otro el serotipo 3 se podría sumar al 1 y 2 que ya existen en Bocas del Toro, aumentando las posibilidades de que se den más casos de dengue hemorrágico.
Abundan los criaderos
A pesar de que la población bocatoreña sabe o ha escuchado del peligro en que se encuentra, en el último operativo de las autoridades del Minsa, en el que además participó personal del Idaan, Mop, Defensoría del Pueblo, Bocas Fruit Co. y pobladores, en 312 casas inspeccionadas en las fincas 27, 31, 32 y 34 se detectaron 2,811 criaderos, o sea, un promedio de 9 criaderos por casa.
Del total de criaderos encontrados, tres resultaron positivos, lo que significa larvas vivas en proceso para salir como mosquito adulto y listo para picar y hasta llevar a la muerte a un niño, niña, hombre o mujer en edades productivas o de edades avanzadas, precisó Castillo. Agregó que el último operativo da un indicativo de que en Bocas del Toro el mosquito no solamente está en las casas, también está en las escuelas, oficinas públicas, privadas, restaurantes, hoteles y en muchos otros lugares. Los corregimientos con mayor cantidad de casos en esta provincia son en primer lugar Changuinola, con 170, seguido por Empalme con 146 y Guabito con 65; los 67 restantes son de Almirante, Isla Colón y Chiriquí Grande.