Desde hace más de 50 años, se celebra en el barrio de La Placita de la ciudad de Las Tablas, la fiesta de Papa Chú o Papá Jesús, cariñosamente llamado así por niños y adultos como un apodo de confianza, de hermandad y de amor.
Esta tradición de Papa Chú guarda relación con los Evangelios según San Mateo (26, 6-13), San Marcos (14, 3-9) y San Juan (12 1-7). Como podemos apreciar, es la noche previa a la entrada triunfal de Nuestro Señor Jesucristo a Jerusalén como Rey, y los vecinos y amigos se esmeran para que cada vez esta fiesta quede mejor. Durante todo el año, el grupo encargado de esta celebración, organiza actividades para recaudar fondos que ayuden con los gastos en que se incurre, pues a través de los años, se han introducido elementos que hacen más exitosa esta fiesta. También se reciben muchas donaciones de personas que desean cooperar, esperando este acontecimiento con mucha alegría.
LOS PREPARATIVOS
La fiesta empieza desde muy temprano el sábado víspera del Domingo de Ramos. En la mañana, un grupo de hermanos se apersona al Templo a vestir la imagen de Jesús con ropa nueva donada por fieles devotos. El brindis que se ofrece a todo el que asiste consiste de guarapo fresco de caña, chicha de maíz, café, chocolate, pan con queso blanco, bollo con mantequilla y un delicioso adobo de carne de res, y todo esto se prepara desde temprano en diferentes casas del barrios de La Placita. Es muy lindo ver a los jóvenes de ambos sexos participar en la preparación de la chicha de maíz, cuyo proceso es bastante largo pues contiene muchos ingredientes y trabajo manual.
Además de los jóvenes, vemos a muchos hombres y mujeres haciendo suyo este trabajo tan agradable y cada uno desea poner aunque sea un poquito de su esfuerzo para contribuir con el brindis gratuito, porque esta es una característica muy importante: todo el que asiste recibe sin costo alguno, los alimentos que mencionamos y así, compartimos como Jesús nos enseñó.
El lugar en donde estará el trono de la imagen de Jesús también tiene sus trabajadores quienes desde el mediodía comienzan a arreglar las flores, luces, canastas, entre otros y tratar de que el querido Papa Chú, se vea como lo que es: Nuestro Rey y Salvador. A las 4:00 p.m.., los Bomberos de Las Tablas llegan a lavar con su carro bomba La Placita para que el polvo de esta época de verano se aplaque un poco, y es cuando todos los niños aprovechan para mojarse en medio de gritos de alegría y júbilo.
INICIO DE LA FIESTA
Cuando todo está listo, se participa de la misa de 6:00 de la tarde, cuando termina, llevamos a Papa Chú en procesión con cantos, campanas y rezos hacia La Placita y empieza la celebración. El sacerdote lee el Evangelio alusivo a estas fiestas; después al son de violines, se canta el Rosario. Seguidamente, se presentan coros de comunidades vecinas, cantores de mejoranas y décimas honrando a Papa Chú.
Los fieles hacen vela durante toda la noche acompañando a Papa Chú. En la tarde, como a las 5:00, se prepara el burrito lleno de papeles de colores para salir con la imagen de Jesús en la procesión por las calles de la ciudad. ¡qué lindo ver a los niños con vestidos de la época, y sus mantos que ofrecen al paso del burrito con Papa Chú en las calles llenas de las famosas flores tradicionales de esta celebración: las caracuchas rosadas y blancas escogidas desde temprano para adornar el paso del Señor de todos los tiempos. También se prepara una puerta que representa la entrada a Jerusalén y todos con palmas en mano, vitorean a Papa Chú; cuando termina su recorrido y llega el final de esta celebración, todos y cada uno de nosotros, nos preparamos para seguir muy de cerca con Cristo la Semana de su Pasión para culminar con el acto más trascendental de nuestra fe católica. Su Resurrección.