Amarilis Guerrero ha vivido por más de 40 años en El Coco de Penonomé y asegura que jamás imaginó que los fuertes vientos que allí se registran cada verano traerían tantos beneficios a la comunidad.
En ello coinciden Yanifer Ricord y el alcalde del distrito, Carlos Jaén, también residentes de la región donde se instalará el primer parque eólico de Panamá, cuyos primeros aerogeneradores comenzaron a desembarcarse en Colón a fines de mayo y, a partir de hoy, serán trasladados, poco a poco, a su destino final.
“Mi finca está a 500 metros de donde colocarán una de las torres y no hay miedo, por el contrario, se ha generado más desarrollo en nuestra comunidad, que ahora destaca a nivel mundial”, dijo la autoridad municipal.
Para él, al igual que para su madre Luzmila, es impresionante ver el tamaño que tendrán estos molinos y todavía recuerdan cuando estos potreros solo servían para criar vacas y para que los niños volaran cometas. Ambos aseguran que entre los pobladores hay alegría porque el proyecto genera más trabajo.
Nuevos empleos
El proyecto, cuyo costo supera los $440 millones, pretende garantizar empleos para profesionales de la zona, gracias a un convenio suscrito entre Unión Eólica Panameña (UEP) y la Universidad Tecnológica de Panamá (UTP).
Félix Tejeira, director de la sede de la UTP en Coclé, explicó que ellos van a proveer la mano de obra necesaria para el parque, y la empresa está obligada a ofrecer la formación para las posiciones laborales que surjan.
“En unas semanas vamos a iniciar el reclutamiento y capacitación, sin embargo, ya iniciamos el programa de orientación para que los estudiantes sepan qué es la energía eólica y por qué el parque se está instalando en la provincia”, detalló.
La obra demandará profesionales en campos de la ingeniería mecánica, eléctrica, industrial e informática, entre otras.
El director de UEP, Rafael Pérez-Pire, manifestó que esta semana arrancará la capacitación para los técnicos que van a brindar mantenimiento a la planta, proceso que será supervisado por técnicos extranjeros porque no hay experiencia en el país sobre esta materia. “Pero pasados unos seis meses, ya se empleará personal del área debidamente capacitado”, señaló.
El proyecto, hoy en etapa de construcción, tiene una planilla de 300 personas, de las cuales un 90% reside en la región, y en pocos meses se tendrá laborando en el parque a 200 colaboradores más, preferiblemente de Coclé.
Asimismo, agregó que cuando se inicien operaciones en firme, emplearán a 60 profesionales más del área y de provincias centrales, así como a unas 20 personas en la capital que desarrollen labores de venta de energía y demás funciones administrativas.
Existe optimismo
Enith Guerra se prepara como ingeniera en mecánica industrial y considera valioso que se tome en cuenta a los estudiantes locales y, sobre todo, que se les capacite para optar por trabajos que no les demanden tener que viajar diariamente a otras provincias.
“Es importante el convenio con la UTP regional, pues garantiza que quienes nos esforzamos por ser profesionales tengamos una fuente de trabajo segura en un lugar cercano. Además, es motivador saber que podremos desarrollarnos en una actividad que no afecta la naturaleza, mediante la generación de energía limpia”, señaló.
Al igual que ella, residentes de Penonomé, como la ingeniera civil Isela Márquez de Rojas, opinan que este proyecto es altamente positivo no solo para la provincia, sino para el país, porque se producirá energía que no contamina el ambiente. “Si hubiéramos tenido en ejecución este tipo de proyectos antes, quizás no hubiéramos enfrentado la crisis energética de hace unas semanas”, sentenció.
El parque eólico permitirá la generación de 220 MW de energía limpia, que abastecerán a más de cien mil familias o, para ser precisos, a más de medio millón de habitantes del país.