Deficiencias que van en aumento, ponen en peligro la vida de unos 27 pacientes con insuficiencia renal, reveló el miembro de la Comisión de Hemodiálisis, Héctor Macías, pese a que se han hecho ingentes esfuerzos para solucionar algunos problemas con la directora de la Caja de Seguro Social, Marianela Morales.
Puntualizó que en la Sala de Hemodiálisis, que desde hace aproximadamente cinco meses están dañadas dos máquinas que precisamente efectúan la función de limpiar la sangre del organismo que no pueden realizar los órganos de los que sufren de insuficiencia renal: sacar las toxinas del cuerpo.
De diez máquinas, explicó, quedan sólo ocho prestando el indispensable servicio, "lo que merma significativamente la cantidad de pacientes que pueden ser atendidos por turno", dijo, al tiempo que se teme que se sigan dañando otras, agravando la situación existente.
Por otra parte, indicó que el agua se va frecuentemente, lo que representa un peligro, por la naturaleza del trabajo de estas máquinas, mientras que los filtros que se están utilizando, que retienen las impurezas orgánicas, son de 1.10, cuando los adecuados son los de 1.30, lo que es indicativo, según Macías, que no se está limpiando el organismo como debe ser.
Asimismo reveló que hay enfermeras que doblan turnos y no se les remunera, ni se les da el tiempo compensatorio, las que con justificada razón podrían en cualquier momento renunciar a este servicio, dificultando la atención a los pacientes del tercer turno de 4:00 p.m. a 8:00 p.m.
De igual forma, comentó que tenían un médico cardiovascular que realizaba las operaciones de fístulas y colocaba los catetes, pero ya no llega a Colón, lo que obliga a cualquier paciente que requiera de esto, trasladarse a Panamá.
Subrayó que los enfermos de insuficiencia renal no quieren ir a las calles, como hicieron sus compañeros de la capital, sino que exigen que se implemente una política más seria de mantenimiento y se brinde una atención adecuada a los que por su vida tienen que asistir a la Sala de Hemodiálisis.