De quienes nació la idea de celebrar unos carnavales que fascinan por su originalidad, al menos en el país, surgió también la iniciativa de impulsar trabajos para restaurar el Parque 8 de Diciembre de Penonomé, en la provincia de Coclé.
En 1970 el grupo 30-60, denominado así por la edad de quienes lo integraban, dio vida a los famosos Carnavales Acuáticos de Penonomé. Casi treinta años más tarde este mismo grupo ha unido sus fuerzas y empeño para que el de la ciudad cabecera sea el parque más hermoso del país.
Las razones son sencillas: se trata de un parque que dentro de poco cumplirá un siglo de existencia y guarda parte de la historia de los penonomeños, es el centro de concentración tanto de residentes como de visitantes y... es una obra afectada por los años.
Olmedo Domingo, vicepresidente del comité pro restauración del parque, señala que aunque son adultos mayores los que promueven los trabajos, el objetivo es que la juventud de la ciudad y de la provincia comprenda que todo ciudadano debe luchar, cooperar y dar su aporte.
Indica que cada generación ha dejado huellas positivas en la provincia, y que ese sentir es el que tratan de inspirar en la población de relevo.
Explica que el parque está en un área céntrica y próximo a la centenaria Catedral San Juan Bautista, a la gobernación, al nuevo obispado y a la policía.
Sus bancas y árboles sirven de descanso a los feligreses, a quienes visitan la gobernación o a los familiares de los detenidos.
Con gran entusiasmo Domingo ve la obra convertida en realidad. Habla de las familias reunidas en el parque para disfrutar de diversas manifestaciones culturales, a los turistas descansando en un centro recreacional, a los enamorados conversando.
Las barandas de la famosa cerca del parque, que les fue donada cuando se quitó parte de ella del histórico Parque de Santa Ana, será remozada durante los trabajos que impulsa el comité.
También se colocará en el piso material antideslizante, se instalará un moderno sistema de iluminación que será un gran atractivo en horas nocturnas, se pintarán las sillas y se remodelará el quiosco.
Los trabajos incluyen mejoras en el sistema de riego de las áreas verdes y en los desagües, y finalmente se hará un trabajo de limpieza general.
Cambiarle la cara a lo que nació como una sencilla plaza en 1908 costará aproximadamente B/. 50 mil balboas, según un presupuesto de la Universidad Tecnológica.
Heraclio Quirós, ex alcalde de Penonomé y uno de los proponentes del proyecto de restauración, hace énfasis en la necesidad de que los penonomeños y amigos de la ciudad den su aporte para hacer realidad esta iniciativa.
El veterano educador pone como ejemplo las escuelas donde los niños han donado desde B/. 0.05 centésimos en adelante, cooperación que ayudará a llegar a la meta.
En una nota que se envía a los potenciales benefactores, los instan a dar su apoyo económico según sus posibilidades, o costear uno o más metros cuadrados por la suma de B/. 40.00 cada uno, que incluye materiales de construcción en general.
Los integrantes del comité informan que quienes deseen cooperar pueden llamar a los teléfonos 997-9747, 997-9964, 997-8176 y el 997-9226, y preguntar por los señores Heraclio Quirós, Olmedo Domingo o Edgardo Quirós.
Como los del comité apelan al sentido altruista de los penonomeños, no se puede evitar preguntarles del aporte del famoso banquero y ex contralor general Rubén Darío Carles. Ellos se miran y casi al unísono señalan: "Estamos seguros que apoyará, pues así lo ha prometido".
Para ofrecer mayor transparencia al manejo de los fondos y de la ayuda, los que impulsan los trabajos han instalado un termómetro en un sitio público, en el que se anota el nombre del que dona y la cantidad que se entrega.
Quienes creen que el activo comité descansará cuando vea al de Penonomé convertido en el mejor parque del país se equivocan, pues ya tienen en mente comenzar a trabajar para que se habilite un crematorio con las medidas sanitarias requeridas.