Tener uvas en su casa y poder hacer vino era el sueño de don Abelino Pérez, y su perseverancia lo llevó a realizar un sueño que ha impactado a su familia y a vecinos, quienes no pueden creer que en Penonomé, donde el clima es caluroso, se puedan cultivar ricas uvas como en países gélidos.
Él asegura que en la parte de atrás de su casa, donde están las más de 90 plantas de uvas, pasa una corriente fría que lo ha llevado a producir uvas y, a la vez, a hacer un rico vino que con su familia ha disfrutado, por lo que va a continuar cultivándolas, pero no para venderlas, sino para hacer más vino.
Es por ello que la familia Pérez, residente en Miraflores de Penonomé, se siente bendecida, pues han logrado plantar y cultivar deliciosas uvas en los últimos años, un reto para Abelino, quien asegura que la perseverancia es la clave para lograr lo que se quiere.
Un total de 38 años pasaron para que Abelino, con gran dedicación, lograra este año su cosecha de uvas con casi cien plantas de esta fruta, que no se cultiva en ningún otro sitio de la provincia de Coclé.
No fue fácil, aseguró, pues la simiente le llegó de Italia muy pequeñita, además de otra de España.
Abelino explicó que con esfuerzo logró sembrarla, cuidarla y cultivar pocas uvas, pero este año su pequeño viñedo da buenos resultados y cosechó las mejores uvas y muy dulces que le dio a su numerosa familia y el resto para hacer un rico vino, pues ya confeccionó la máquina para moler la uva y hacer su vino casero.
Origen de la semilla
Fue un italiano, esposo de una familiar, el que le llevó la semilla a través de su sobrina y desde ese entonces se interesó en sembrar uvas y a pesar de la negativa de muchas personas, con su dedicación logró que esta planta creciera y luego fue sembrando otras.
Actualmente tiene cerca de cien de la variedad italiana y de España, muy gustadas por su familia, no las vende porque también ya logró hacer su primera botella de vino.
Ya hice un vino, pero aún me falta mucho y ya confeccioné el pequeño trapiche, como le he llamado, para moler la uva y poder hacer el vino tan esperado en la familia, dijo Abelino, muy orgulloso.
Su esposa, Olivia de Pérez, está feliz y así lo asegura cada vez que observa el pequeño viñedo que está al lado de su casa y que pudo haber sido un anexo de la vivienda o dedicado a otra siembra.
Son más de 540 racimos que se han cosechado y están por cosechar y aunque Abelino no piensa en venderlas porque pretende hacer vinos con una máquina que confeccionó, sí indica que esta es su pasión, manifestó doña Olivia.
Los familiares de Abelino están emocionados, sus nietos e hijos también, son ellos los más beneficiados y adoran el poder ir al viñedo y cultivar sus propias uvas.
Familia regocijada
Johan Quirós es nieta y señaló que cada vez que viene con su bebé a la casa del abuelo, visita el viñedo porque es agradable ver los cultivos de uvas.
Es como si estuviéramos en otro país y nadie puede creer que es en Penonomé, manifestó Johan.
El conocer que en Penonomé hay un pequeño viñedo ha impresionado a gente que ha ido a visitarlo.
No se trata de nada especial o técnicas para que allí esté la uva, son plantones de la fruta que se han desarrollado al lado de su casa.
Abelino alega que lo que hace que las uvas se mantengan en buen estado es la corriente fría que en las noches hay en su terreno.
El investigador del Idiap, ingeniero Omar Alfaro, señaló que actualmente en Hoyas Arriba de Capira, la entidad posee una plantación de investigación de guandú, donde se ha determinado que entre la noche y el día hay una variación de hasta unos 15 grados.
De día la temperatura puede alcanzar hasta los 37 grados y de noche puede bajar hasta los 21 o 20 grados y si en Penonomé se están presentando este tipo de variaciones, esto puede estar incidiendo en las plantas de uva, lo que permitiría a Abelino cultivarlas.
Cambio climático puede ser causa de cosecha de uvas en Penonomé
Don Abelino sostiene que sí es posible cultivar uvas en Penonomé, a pesar del clima, todo está en la dedicación y el abono orgánico, sin olvidar el trabajo en equipo con su esposa que está feliz y orgullosa.
Al respecto, Omar Alfaro, ingeniero del Instituto de Investigación Agropecuaria (Idiap), dijo que existen varias causas por las cuales una planta de clima frío como la uva esté dando frutos en un país tropical como Panamá.
Según Alfaro, puede ser por una adaptación al clima de la zona de cultivo que el agricultor ha logrado en la variedad de uva que ha plantado hace años.
También pueden ser las variaciones de temperatura que se están dando a nivel mundial debido al cambio climático.
Para Alfaro, una tercera causa puede ser la posible utilización de alguna hormona vegetal como la que se aplica a las plantas de piña y con la cual el campesino ha logrado activar la floración y producción de fruta en este tipo de planta que no es propia de nuestro clima.