Carlos Franceschi, presidente de la Asociación Bananera Panameña, reveló que se han registrado, aproximadamente, 1 millón 5 mil balboas en pérdidas, en las trece fincas independientes, a causa de las inundaciones que se suscitaron en la provincia de Chiriquí.
Franceschi explicó que en cada finca las pérdidas se calculan entre B/.80 mil y B/.85 mil, daños en racimos de banano, en los puentes, los canales, entre otros.
Agregó que el exceso de lluvia debilita el sistema radicular de las plantaciones de la fruta, además, la humedad permite que se incremente la enfermedad de la sigatoka en las plantas, así como otras.
De acuerdo a Franceschi, las inundaciones agravan aún más la situación del sector bananero panameño, que actualmente enfrenta problemas en el mercado internacional con la contracción de los precios por caja de banano.
En tanto, los productores de banano están presentando al Gobierno la situación real de las trece fincas independientes para solicitar algún tipo de ayuda financiera, para así poder normalizar la productividad.
Una de las opciones de apoyo financiero por parte del gobierno es la concesión de préstamos blandos a intereses aceptables para ser repagados en partidas por cajas o por cualquier otro mecanismo.
Por su parte, el representante legal de una de las fincas de banano afectadas, Luis Alberto Castro, coincidió con Franceschi en que el gobierno debe prestar ayuda inmediata a los bananeros independientes, porque algunas empresas podrían desaparecer.
Paulino Cedeño, secretario general del Sindicato de Bananeros Independientes, confirmó la petición al Gobierno, al tiempo que destacó que el sector bananero atraviesa serias dificultades desde hace años, por lo que las inundaciones han generado una situación incierta.
Según Cedeño, ya es tiempo de que el Gobierno construya las viviendas de los trabajadores fuera del área bananera, sobre todo por los efectos nocivos que ocasionan a la salud de los trabajadores los productos químicos utilizados en este sector.