La polémica entre diversos grupos originarios que se oponen a la construcción del proyecto hidroeléctrico de Barro Blanco podría empezar a concluir con la llegada que se tiene programada para el próximo lunes, de los peritos independientes contratados por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para verificar las áreas donde se van a realizar inspecciones.
Alberto Montezuma, miembro de la Coordinadora por la Defensa de los Pueblos Originarios, indicó que el pasado miércoles se sostuvo una reunión con las Naciones Unidas e informaron que ya se tenían contratados a los peritos que van a realizar el reconocimiento del campo en los niveles de topografía que se efectuaron por parte de la empresa y las autoridades.
Montezuma dijo que han planteado a las autoridades y a la ONU que se evalúe el impacto del proyecto sobre las tres comunidades afectadas y el valor arqueológico que tiene el sitio histórico por los petroglifos.
Según el dirigente, los peritos internacionales anunciaron que coordinarán previamente con los miembros de las comunidades para que les sirvan de guía durante las giras al campo, tras lo cual iniciarán el peritaje independiente.
Ante la llegada de estos foráneos, a partir de hoy se van a sostener diversas reuniones con los residentes de Nuevo Palomar, una de las comunidades que dicen ser afectadas, para que tengan conocimiento de la llegada de este personal.
El originario destacó que aunque se tenga conocimiento de que la ONU no tiene un dictamen jurídico para indicarle al Gobierno que paralice la obra, con los resultados que se lleguen a dictaminar, vamos a tener argumentos para seguir la lucha que iniciamos a partir del año 2011 en contra de la minería y los proyectos hidroeléctricos dentro de la comarca.