El perro por naturaleza sigue siendo el mejor amigo del hombre. A este anciano que no tiene donde dormir ni familia que le pueda dar albergue alguno no le que otra que descansar en el parque Juan Demóstenes Arosemena, ubicado en la ciudad de Santiago de Veraguas, junto a su fiel amigo.
Según algunas personas, el anciano fue abandonado por sus familiares, y desde entonces deambula por las calles con su perro, que más que una mascota se ha convertido en su guardián.
Alegan que nadie puede acercarse al señor ni siquiera para darle alimentos, ya que el animal lo protege y no deja que nadie se le acerque.
Señalaron que la mayoría de las personas le llama "el hombre del perro negro", porque siempre andan juntos, y de lo que el anciano come le brinda a su amigo.
Manifestaron que lo cuida día y noche, y como algo increíble, este anciano -que tiene problemas de alcoholismo- incluso se ha quedado dormido en la calle bajo la lluvia, y el perro empieza a ladrar hasta que alguien lo deje en un lugar seguro. Este perro desde pequeño fue criado por el anciano.