Varios perros fueron observados y fotografiados por el propietario de unas cabezas de ganado, cuando atacaban y devoraban a los animales que sencillamente no pudieron huir del ataque mortal de los caninos, según la denuncia presentada por Román Franco, residente en la comunidad de Guabito, distrito de Changuinola en la provincia de Bocas del Toro.
Franco dijo que su finca está en el lugar conocido como Guameru y que ya había encontrado a un toro muerto, devorado principalmente en el área de los testículos, pero nunca pensó que se trataba de perros que se ven normales y cuyos propietarios viven cerca de su propiedad.

Luego de hacer vigilancia junto a unos familiares y colaboradores suyos, descubrieron que un perro blanco y otro blanco con negro, eran los que atacaban el ganado, vieron precisamente cuando estos animales mordían por los testículos a uno de los toros, también le mordieron las orejas y la cabeza y si no llegan a tiempo hubieran perdido otro animal.
Agregó que interpuso la denuncia en la policía de frontera del lugar, también en la corregiduría y ahora resulta que nadie es dueño de los perros y no sabe qué hacer para cuidar a los animales pues no puede estar todo el día y la noche en el corral.
El ganadero estima que los peros le han hecho perder más de dos mil dólares pues otras reses que habían desaparecido solamente se encontraron huesos.