Desde entonces se emprendió una campaña para detener esta terrible situación que les ocurría a los trabajadores agrícolas en esta parte de la provincia de Chiriquí.
El centro de salud de Cerro Punta se convirtió en el lugar donde mayor cantidad de casos de intoxicaciones agudas reportaban, más que en el Hospital Regional Rafael Hernández de David.
Según César Vega, médico general del corregimiento, esta región en todo el país era la que mayores casos de intoxicaciones de plaguicidas reportaba y se constituyó en el sitio piloto para el desarrollo del proyecto.
Pero los casos han disminuido en los últimos ocho años a menos del 50%. No obstante, todavía es frecuente observar a trabajadores sin utilizar equipos adecuados para protegerse al momento de aplicar los químicos.
A primeras horas de la mañana es común ver a los obreros aplicando con las bombas el producto sin ningún tipo de protección.
El interés por los plaguicidas basados en las intoxicaciones agudas se hizo tan evidente que en el año 2000 una compañía productora de plaguicidas en Guatemala recomendó a médicos panameñosa elaborar un documento sobre el tema, que hoy es parte fundamental de los centros de salud del país y en el cuarto de urgencia de los principales hospitales.
Según estudios de la Organización Panamericana de la Salud y la Organización Mundial de la Salud, por cada caso que se atiende en un centro de salud, hay 20 casos que se quedan en casa.
En estos momentos, sostiene Vega, las cantidades de intoxicaciones han disminuido notablemente, entre 10 a 12 casos en Cerro Punta, por la acción de entidades no gubernamentales de capacitar a los obreros que utilizan plaguicidas, al igual que las campañas en las escuelas.
Para el productor del área, Aristides Araúz, lo importante es que las casas productoras de agroquímicos conozcan el manejo de estos productos para la venta y las recomendaciones.
Las autoridades recomiendan que al adquirir el producto químico se haga énfasis en comprar las máscaras, lentes y equipos de protección para que al momento de aplicarlo a las plantaciones los trabajadores tengan los implementos de seguridad indispensables.
Pero los mismos trabajadores dicen que esos implementos son muy pesados y calientes y muchos trabajan sin nada, con la ropa normal. Hay muchos productores que le exigen a sus trabajadores usar el equipo.