Los pescadores artesanales de Puerto Caimito, en La Chorrera, se sienten perjudicados por la veda del camarón, ya que también se afecta la pesca de otros productos del mar, que son sus únicas fuentes de subsistencia.
José Antonio Vargas, quien lleva 28 años en la actividad, indicó que no reciben apoyo y ahora les ha prohibido utilizar las mallas que miden 2 3/4, con las que sobrevivían.
Vargas se quejó del nuevo sistema de veda impuesto por el MICI, ya que antes era solo una y ahora son dos.
Agregó que la primera inicia en el mes de febrero y es por 40 días; mientras que la otra arranca en septiembre y dura tres meses, y que después que pasan, tienen que ver qué hacen para vivir.
Manifestó que, aparte de la veda, hay otras situaciones que también afectan a los pescadores, como es el caso del alto costo de la gasolina y la proliferación de botes, que actualmente son más de 300 en el área.