El inicio del segundo periodo de veda del camarón mantiene en tierra a un aproximado de 600 trabajadores del mar del corregimiento de Puerto Caimito, en el distrito de La Chorrera, en donde la pesca artesanal es el principal sustento económico.
La flota pesquera en este poblado la componen unas 500 embarcaciones, de las cuales 350 se mantienen realizando la pesca de especies comerciales.
Durante este periodo de veda, indicó Gabriel Caballero, presidente de la Asociación de Pescadores Artesanales Génesis, no resulta fácil obtener trabajo en otras actividades.
A criterio del dirigente, el Gobierno debiera implementar algún tipo de ayuda hacia los pescadores durante las vedas.
No obstante, las embarcaciones que están zarpando evitan el uso de redes de luz de malla de tres pulgadas por el temor a que les sean decomisadas.