Dimas Alveo Alabarca, de ocho meses de edad, lucha por la vida con una rara enfermedad que invade su cuerpo de escamas y granos por todas partes.
Sus padres viven en la pobreza, su madre Facunda Alabarca junto a su padre, un campesino de la región de Guásimo, quien no trabaja, sólo viven de lo que siembran como yuca, maíz, plátano, otoe y arroz, pero la presa de carne no se ve.
Para trasladarse a la ciudad de Colón y llevarlo al médico tienen que recorrer muchas horas de camino, tomar varios medios de transporte, entre estos un cayuco, caballo y de último un auto que los lleve a cumplir las citas.
Esta entrevista la hicimos en presencia de muchas personas que se sorprendían al ver la piel del pequeño que cargamos y vimos cómo la está mudando en forma de granos y una piel seca color chocolate.
"Quiero que mi hijo viva y se cure porque sé que está sufriendo con esta enfermedad que se le empeora cuando hace calor", señaló Facunda. Recordó los 22 días que pasó su hijo bajo observación luego que se le brotó de esa manera la piel.
Los peores momentos que vive este pequeño es cuando hace mucho sol, de inmediato la piel le molesta y con facilidad se enrojece y el llanto es lo que más se escucha.
Este es el segundo caso de esta enfermedad que investiga este medio. Se puede comparar a la tierra cuando le falta agua y le salen rajaduras.
Recordemos al niño José Ezequiel Herrera Alveo, de 6 años, que por coincidencia lleva uno de los apellidos, pero Facunda dijo que no son familia.
Dimas empezó a mudar la piel de forma tan progresiva desde que nació hasta los seis meses, pues fue un niño prematuro, pero desde los 52 días hicieron el esfuerzo y viajaron a Colón para llevarlo al médico.
La lucha no es fácil, pues el infante necesita pastas que usa por día casi enteras y cuestan alrededor de siete balboas, algo muy duro para esta familia de escasos recursos económicos que por suerte comen porque ellos mismos siembran sus productos.
Pastora Alabarca, es la sobrina de Facunda, que vive en la ciudad de Colón y la ayuda. "Pedimos que apoyen a mi tía, porque hemos hecho un esfuerzo para que se mejore, y no queremos que su enfermedad empeore".
Pastora solicitó la ayuda a través de los teléfonos 449-1516 ó 449-3432 para que puedan hacer llegar sus donaciones.
También en las Farmacias Itzel de Colón cuentan con alcancías para que las personas dispuestas a ayudar al niño puedan donar lo que deseen, ya que el pequeño viaja cada mes para controlarse.