El comité Salvemos el río La Villa solicitó a la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos (CIDH) con sede en México, recomendar al Estado panameño que tome las medidas de reparación y restauración necesarias, y proceda con la debida diligencia de investigar la contaminación de la principal fuente hídrica de Azuero, con atrazina.
Durante su participación en la audiencia sobre la situación de los derechos humanos en Panamá, el comité aseguró que la contaminación violó el derecho humano a un ambiente sano, establecido en el artículo 11 del protocolo de San Salvador, así como al derecho a la salud, establecido en el artículo 10 del mismo documento.
Reynaldo García, representante del comité en la audiencia, señaló que es posible determinar o adjudicar responsabilidad internacional al Estado por violaciones de derechos humanos cometidas por particulares, por la falta de debida diligencia para prevenir o remediar dichas violaciones.
García citó durante su disertación, la declaración de Estocolmo de 1972, la cual señala que “debe ponerse fin a la descarga de sustancias tóxicas o de otras materias...”.
Olmedo Sáenz, presidente del comité, anunció que en marzo viajarán a Washington, Estados Unidos, para presentar la problemática ante las Naciones Unidas.
Los representantes del movimiento aseguraron que no descansarán en su lucha para encontrar soluciones a la grave situación del río, y anunciaron que recurrirán a todas las instancias internacionales que sean necesarias.