Chiriquí. Gran cantidad de edificios históricos como el Hospital José Domingo de Obaldía, la Biblioteca Pública de David, que en años anteriores se usó como Estación del Ferrocarril, y el Tribunal de Justicia, entre otras, no han sido declaradas como patrimonio histórico, por lo que diversas agrupaciones temen que sean demolidas.
En ese sentido, el director regional del Instituto Nacional de Cultura (INAC) en Chiriquí, Manuel Montilla, señaló que hay una situación de desastre cultural, porque existe el gran peligro de que algunas infraestructuras históricas puedan desplomarse y luego toda la comunidad estaría lamentándose.
Indicó que los ciudadanos tienen mucho que ver en esta situación, porque son los que realmente deben salvaguardar su propio patrimonio. "No todos los edificios o infraestructuras que tienen algún interés histórico, están protegidos por ley, sin embargo, deben estar protegidos por todos los ciudadanos que debemos defender de lo poco que nos queda", sostuvo.
Señaló que sólo están declarados como patrimonio histórico en Chiriquí, el edificio del Museo José Domingo de Obaldía, la Iglesia de Remedios y la Torre Exenta de la Catedral de David, no obstante, hay gran cantidad de edificaciones históricas que no están protegidas.
Incluso, añadió que había algunas construcciones que podrían considerarse como históricas en el barrio Bolívar, que han sido demolidas por alguna razón.
Para lograr que alguna construcción o edificio sea catalogado como patrimonio histórico del país, se debe presentar una solicitud a la Dirección Nacional de Patrimonio Histórico, que tendrían que hacer un estudio completo a la infraestructura para tomar la decisión.
De igual forma, en Chiriquí se han detectado gran cantidad de sitios donde pueden existir huacas o hallazgos arqueológicos, pero debido a la falta de financiamiento y a la escasez de arqueólogos en el país, resulta difícil hacer estudios científicos.
Fuentes del INAC, indicaron que desafortunadamente el Estado no cuenta con personal técnico, ni con recursos económicos para hacerle frente a la existencia de material arqueológico.
Esto significa que las piezas corren el riesgo de deteriorarse con el pasar de los años y por causa de los fenómenos naturales.
El problema radica en que si una persona saca una huaca sin previo conocimiento, es decir, que no sea un arqueólogo, se destruye no sólo el material arqueológico, sino el sitio donde se encontraba y la evidencia de las culturas que se asentaron en esa región y la oportunidad de conocer más de ellos.
Piden preservar edificios antiguos
El edificio del Tribunal Superior de Justicia en la ciudad de David, todavía no es declarado patrimonio histórico.