El obispo de Darién, monseñor Rómulo Emiliani, señaló que para evitar la violación de la soberanía será necesario el reforzamiento de los poblados del río Balsas hasta Menené y las diferentes comunidades de la provincia.
Mencionó, además, que se deberá frenar la práctica de negocios ilícitos, y así brindarle la seguridad a los usuarios y comerciantes de la zona.
Emiliani exigió que se establezcan unidades de policía en todos los poblados de Darién, incluyendo río Balsas y los puertos donde hay mucha afluencia.
Detalló que los grupos armados amenazan a las personas, que por diversas circunstancias, les venden productos.
Añadió que el puerto y el poblado de La Peñita se han convertido en áreas peligrosas donde se planifican asaltos colectivos, secuestros y violaciones.
La autoridad eclesial hizo un llamado a la población para que no permita la violación del territorio panameño, con la venta de mercadería a los bandoleros o grupos guerrilleros.