P. Oeste. Residentes del recién creado corregimiento de Burunga, en Arraiján, le solicitan a las autoridades la pronta reparación de una caseta de autobuses que se encuentra en estado deplorable, antes de que se desplome encima de los usuarios del transporte colectivo.
Según Franklin Bernal, vocero de los afectados, la caseta fue una obra desarrollada por la junta comunal de Arraiján y el representante Fausto Araúz facilitó el financiamiento, pero duró poco tiempo en buen estado, ya que un aparatoso accidente provocó daños en la estructura.
Un vehículo particular se quedó sin frenos e impactó con dos autobuses de la ruta que se fueron contra la caseta, el culpable jamás se interesó en resarcir los daños ocasionados, evadió la justicia y lamentablemente no se pudo recuperar un solo centavo para reparar la caseta.
De acuerdo con Bernal, la infraestructura ni siquiera se había pintado, sólo tenía unos días de construida, pero desde entonces se quedó en esas condiciones, porque los culpables del accidente simplemente se negaron a repararla.
Por otro lado, el representante de Arraiján cabecera, Fausto Araúz, recordó que la junta comunal invirtió en la obra B/.1,800.