Gilberto Bryan, un colonense de 50 años que perdió a su esposa y un hijo, coincide en que para una labor más efectiva de la Policía Nacional se debe considerar que el uniformado sea una persona con estudios de seguridad.
La historia de Bryan está llena de mucho dolor.
En el 2003 su hijo mayor, del mismo nombre, fue asesinado el 21 de diciembre y dos días después, el 23, su compañera María Luisa Pacheco de Bryan fue víctima de las balas cuando desde un vehículo le dispararon.
Bryan tuvo que darle sepultura a quienes le llenaron de alegría por tantos años y recibir el año nuevo sin ellos en casa.
Esta tragedia que ha llenado de luto el hogar de Gilberto y sus familiares continúa, porque su sobrino, Ricardo Bryan de 29 años quedó inválido y se mantiene en silla de ruedas al ser herido el día que mataron a María Luisa.
"Estoy de acuerdo que sea un policía al frente de esa institución", expresó.
De igual forma comparó que los delincuentes antes temían a los policías, pero hoy desafían su uniforme y cometen una serie de actos delictivos.
Relató que antes un ladrón pensaba dos veces lo que iba hacer, pero ahora no le importa con nada y a sus víctimas no sólo le roba, sino que la mata.
Bryan no restó méritos a la labor de la Policía en Colón, al sostener que ha mejorado la vigilancia, pero pudiera ser mejor si quien está en la dirección general es un hombre que haya sido preparado para asumir una responsabilidad tan grande como la de proteger la vida, honra y bienes de los asociados.
El barrio de Bryan, calle 4 avenida Justo Arosemena, ha sido testigo de tantos hechos de sangre que han dejado luto entre los vecinos.
Según Bryan, que tuvo que pasar la Navidad más triste de su vida al perder a su esposa e hijo en menos de 48 horas, la comunidad no debe temerle a la propuesta porque quién más que un policía para estar al mando de la seguridad del país.
Con un civil al mando de la institución policial, la situación no es la misma porque al final los policías en ejercicio deben obedecer aunque tengan sus puntos de vista de cómo actuar.
Añadió que con un policía controlando la institución, las estrategias cambiarán porque ellos hablan el mismo lenguaje que es reprimir el crimen y garantizar tranquilidad y seguridad a los ciudadanos.
"Cada vez veo que en Panamá hay robos, se asaltan bancos y se asesinan hasta a niños sin misericordia", puntualizó Bryan.