Juan De Dios Espinosa, de 35 años de edad, se salvó milagrosamente para contarlo, luego de que un incendio consumiera en su totalidad su vivienda de madera y zinc de segunda, localizada en el poblado La Cascada, en las áreas revertidas de Arraiján.
"Lo perdí todo; eran las 6 de la mañana, me levanté para dirigirme a la letrina cuando escuche la fuerte explosión; la candela consumió -en cuestión de segundos- mi pequeña vivienda, de condiciones temporales, con todas mis pertenencias", así lo dio a conocer el afectado.
Confesó que, en horas de la noche del día anterior, puso a cocinar en la estufa un pollo para la cena, pero el cansancio lo dominó y se quedó profundamente dormido.
Aún asombrado, manifestó que salió a tiempo de la casa, pero lo perdió todo.
Reconoció que fue una mala suerte, aunque gracias a Dios está vivo para contar lo sucedido, además indicó que, cuando trataron de sofocar las llamas, ya era demasiado tarde: la candela consumió rápidamente toda la estructura y sus enseres.
"Ahora qué voy hacer sin nada; vivo solo; me resigno a la voluntad de Dios, que me dio otra oportunidad para vivir; lucharé nuevamente como siempre lo he hecho para superar la situación", exclamó.
Recordó que trataron de sofocar las llamas con agua, pero fue imposible, ahora solamente le queda construir otra casa.
Por otro lado, al lugar se presentaron unidades de la Zona Policial de Arraiján, quienes atendieron el caso.
Semanalmente, Rivera cosecha un promedio 200 libras de esta fruta, la cual es vendida en una cadena de supermercados de La Chorrera, donde es pagada a un dólar la libra.
En la Asociación de Productores de Frutas Exóticas y Tropicales de Panamá (APROFEP), existen 86 miembros inscritos, los cuales tienen, en producción, 21 hectáreas de cultivos de guayaba.