En el interior del país, el primer día del nuevo año 2015 la gente se dirigió a las playas y balnearios a disfrutar de un día soleado, mientras que otros optaron por participar en murgas y mojaderas.
En Panamá Oeste, ayer miles de panameños y extranjeros visitaron las playas, algunos con la intención de bañarse en las saladas aguas para que el nuevo año les depare suerte, otros por tradición.

Edmundo Rivas, corregidor de San José, distrito de San Carlos, informó que se hicieron operativos en las entradas de acceso a las playas de Punta Barco, para evitar que las personas llevasen envases de vidrio a la playa y así garantizar la seguridad de las personas.
Rivas señaló que en varias playas, incluyendo Punta Barco, se tuvo que restringir el acceso de vehículos, debido a que ya no se cabía y se obstruía el paso de las ambulancias en caso de alguna emergencia.

Masiva concurrencia
Unas 20,000 personas visitaron playas como Punta Chame, Gorgona, Coronado, Punta Barco, Santa Clara, Río Mar, San Carlos y El Palmar, entre las más concurridas, sin que se hayan producido situaciones que lamentar.
En Veraguas, la tradición de recibir el Año Nuevo en ríos, playas y balnearios se ha extendido a todos los distritos de la provincia.
Otra de las costumbres muy populares para el primer día del año en esta región del país es el no cocinar, ya que todo el mundo prefiere la comida recalentada, es decir, el puerco, el jamón, el pavo y arroz con guandú del día anterior.
Ayer, después de permanecer hasta altas horas de la madrugada celebrando la llegada del nuevo año, miles de personas comenzaron a desplazarse a los sitios de recreación a disfrutar del sol y agua desde tempranas horas de la mañana.
Las principales playas frecuentadas durante el primero de enero en Veraguas fueron Reina, Palo Seco, Banco, Arrimadero y Santa Catalina, también los ríos Santa María, Gatú, San Juan, Caté, San Pablo y San Pedro, al igual que el Salto de Las Palmas, el Salto de San Francisco y otros.
El Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc) desplegó unidades previo a la celebración de la Navidad, en operativos de seguridad en las principales playas y balnearios de la provincia, para salvaguardar a los bañistas.