Una polémica ha generado la colocación de una cría de codornices por parte de una familia que reside en la comunidad de El Nazareno, de La Pintada, provincia de Coclé, pues los vecinos alegan que les afecta su salud, además de los malos olores que despide esta actividad, por las excretas que producen estas aves durante la estación lluviosa.
En la parte trasera de una pequeña vivienda conformada por la familia Muentes, se puede apreciar un criadero donde se alojan más de cinco mil de estas aves.
Al ingresar al pequeño criadero de codornices el mal olor provocó náuseas y de inmediato surgieron cuestionamientos a los propietarios.
Pero a pesar de ello, el hijo y esposa de Pedro Muentes, Ricardo y Carmen Domínguez, indicaron que el olor no es molestoso en su residencia y que pocas veces desagrada a los vecinos porque ellos limpian cada dos días las jaulas, no obstante, a simple vista se puede apreciar que hay hacinamiento de aves.
La familia entristecida lamentó que los vecinos los denuncien cuando todos en la comunidad saben que es el único medio de sustento con el que cuentan.
"Ninguno de mis hijos ni mi esposo trabaja a y si nos quitan esto qué haremos, pues el Gobierno no da empleo", sostuvo la señora Domínguez.
QUEJAS
Una gran cantidad de vecinos se están quejando por las malas condiciones en que Muentes cría estas aves.
Para los quejosos, es preocupante que por más de 12 años el señor Muentes mantenga estas aves en esta vivienda en una comunidad poblada, sin que funcionarios de Salud hayan actuado, porque los malos olores han provocado enfermedades respiratorias.
Además de los malos olores, existen otros problemas como el agua sucia que se vierte cuando se lavan las jaulas, ya que ésta va a dar a una quebrada.
No obstante, Muentes construyó un muro de cemento alrededor de su vivienda para evitar que sus vecinos se afectaran, pero para nada ha servido, ya que los malos olores persisten y el caso de infestación o epidemia está latente.
Consultada sobre el particular, la doctora Magalis Bullen, del Departamento de Saneamiento Ambiental de Salud de Coclé, expresó que existe un grave problema que está afectando a los vecinos.
La doctora recomendó al pequeño empresario se redujera la cantidad de aves, porque era claro que existía hacinamiento que es el que provoca malos olores.
Explicó que si este local no cumple con las recomendaciones será cerrado.
OPOSICION
Ante tales señalamientos, Muentes se mostró reacio y aseguró que este es su único medio de sustento económico para su familia y los que de ello dependen.
Además al señor Muentes se le recomendó trasladar sus aves a otro lugar para evitar la molestia pública, sin embargo, éste se rehusa porque asegura no tener el lugar para hacerlo.
Por su parte, el director de Salud en Coclé, Aurelio Rangel, confirmó a raíz de las denuncias, se efectuaron inspecciones en el área, además se citó al propietario del criadero.
"Luego se hizo un acta de compromiso y se le dio un tiempo meritorio para que mejorara el ambiente y que no causara una molestia pública", dijo Rangel.
Explicó que a Muentes inicialmente se le dio un plazo de un año, luego de tres meses para que cumpla con las recomendaciones de salud, de lo contrario se le cerrará el local.
"El negocio de las codornices es rentable, pero sólo si se tiene gran cantidad de estas aves", asegura la esposa del señor Muentes, quien coincidió con su hijo.
Según ella cerca de mil 800 codornices ponen diariamente esta cantidad de huevos que se venden a muy buen precio en el mercado.
"Ahora bajamos la producción de las ponedoras a mil quinientos por recomendaciones de Salud, pero esto reduce las ganancias y hay pérdidas porque se pagan más de 140 balboas de luz y también de agua y adicional teléfono que sirve para hacer contactos de compras", precisó.
En cuanto a las supuestas enfermedades a causa de los olores que se producen, la señora de Muentes aseguró que un joven se enfermó en el área, pero que se trataba de malaria, otros vecinos sostienen que se trata de dengue clásico, pero que algunas personas insisten en que se debió a las codornices.
El caso ha llegado a la alcaldía de La Pintada y aunque el alcalde, José Angel Saldaña, asegura que cumplirá los requerimientos para que Muentes acate las medidas, los afectados dicen que no hay aún respuestas y que no pueden resistir más la pestilencia.
Una vecina inclusive dejó entrever que el señor Muentes tiene contactos en todos lados incluyendo en salud y alcaldía y por ello no le sancionan.
Pero la realidad es que si se cierra el local de manera definitiva, una familia de nueve personas y demás dependientes, no tendrán un sustento diario.