Pese a contar con el recurso legal presentado por la Familia Henríquez, propietarios del "Kiosco Tres de Noviembre", el corregidor de Barrio Colón, Luis Ferreira, procedió a ejecutar la orden de desalojo y destrucción del local, por orden de la alcaldesa del distrito, Yolanda Villa de Arosemena.
La acción fue repudiada especialmente por adultos mayores, quienes lamentaban que se demoliera parte de la historia de La Chorrera, además de ser un sitio en donde varios presidentes y ministro hacían un alto para degustar el chicheme y bollo chorrerano.
La orden de desalojo y demolición no había podido ser ejecutada el pasado jueves ante la falta de unidades de Policía, sin embargo ayer se reforzó la seguridad para que cuadrillas del Municipio de La Chorrera demolieran con mazo la estructura construida en 1940.
Auril Henríquez, propietario del "Kiosco Tres de Noviembre, aseguró que procederá legalmente contra la alcaldesa de La Chorrera, solicitando la separación inmediata del cargo por extralimitación de funciones, al igual que en contra del corregidor Luis Ferreira.
Dijo además que las autoridades municipales debieron esperar la decisión de la Sala Tercera de lo Contencioso Administrativo y el Amparo de Garantías Constitucionales, éste último presentado ante Juzgado Primero de Circuito Ramo Civil.
No obstante, el Amparo de Garantías Constitucionales, presentado por el abogado Isauro Delgado a favor de la familia Henríquez no fue aceptado por el corregidor, alegando que solo suspendería la acción cuando el Juzgado así se lo solicitara, además de indicar que se esta jugando con la ignorancia del pueblo.
Para el abogado Isauro Delgado, no se ha querido hacer caso al título de propiedad ostentado por la familia Henríquez, además los propietarios nunca fueron notificados de que serían desalojados según establece la Ley 38 que regula el procedimiento administrativos; además de preceptos constitucionales.
Existe además irregularidades en la Resolución aprobada por el Consejo Municipal en la que se aprueba la demolición del local y la indemnización a los dueños, lo cual esta prohibido por la Ley 106 a menos de juicio de expropiación. Aseguró que presentaran una demanda de indemnización por daños y perjuicios para que la Alcaldía pague por los daños.
Por su parte, el representante de Barrio Balboa, Leonardo Hernández, dijo que la Alcaldía dejo de considerar el kiosco como un patrimonio histórico del distrito de La Chorrera para preferir colocar una maqueta del Chorro de La Chorrera, proyecto para el cual desconoce si existen fondos para ello.
Hernández dijo además que la acción de la alcaldesa Villa de Arosemena no afectará la imagen del Partido Arnulfista, al cual ella pertenece y al igual que los propietarios de citado kiosco.