- 16 años de edad tiene el menor implicado en este caso y que recientemente se entregó a las autoridades de Herrera.
Organizan marcha y vigilia en Chitré, pidiendo justicia
- El próximo sábado 14 de junio se realizará una marcha y vigilia por las principales calles de Chitré, para pedir justicia por las víctimas y paz en la provincia de Herrera.
- Son varias las hipótesis que maneja el Ministerio Público sobre el móvil de este cruel asesinato; entre ellas no se descarta el robo, ya que el profesor Burgos retiró unos 1,000 dólares de su cuenta bancaria el mismo día del hecho, y se tienen los videos que prueban su visita a un banco local, así como compras que hizo en comercios.
- Trascendió que la investigación se concentra en las llamadas telefónicas y mensajes de texto del celular de una de las víctimas, y en el que podría haber información que vincula a los sospechosos.
- Con el paso de los días, todavía en la comunidad hay conmoción y muchas preguntas sobre lo que pudo haber desencadenado estos crímenes.
Los dos sospechosos de la muerte de los docentes de inglés Rubén Burgos y Edgardo Ríos están identificados y se presume que son de la provincia de Herrera, dijeron ayer fuentes judiciales, mientras que los familiares de Burgos pidieron justicia y mano dura por la trágica muerte del educador.
Diariamente se realizan diligencias en coordinación con la Policía Nacional y la Dirección de Investigación Judicial (DIJ) para dar con el paradero de ambos sospechosos, mayores de edad, pero sin éxito, indicaron fuentes del Ministerio Público en Herrera.

Las fuentes señalaron que ambos sospechosos se mantienen en el área, y cada vez se estrecha más el cerco, por lo que no se descarta que en poco tiempo pueda darse con su captura.
Por estos homicidios, hasta el momento, hay un detenido, un menor de 16 años de edad, quien se entregó de manera voluntaria a las autoridades, la tarde del pasado jueves.
La fiscal de adolescentes del Cuarto Circuito Judicial, Norma Cigarruista, informó que hay indicios de la participación del menor en la muerte de los docentes, aparece vinculado al hecho en las investigaciones que se adelantan.
El menor, quien fue trasladado al centro de cumplimiento de menores de Herrera, a eso de las 7:30 p.m. del jueves, no declaró.
Se le aplicó la medida de cautela de detención preventiva, la cual deberá ser ratificada por el juez de niñez y adolescencia, en las próximas 48 horas.
El menor se entregó en compañía de su madre, la defensora de oficio que se le asignó y representantes de la Defensoría del Pueblo, quienes mantenían conversaciones para lograr su entrega voluntaria, desde hace una semana.
La fiscal de adolescencia informó que a partir de la aplicación de la medida cautelar, la entidad cuenta con tres meses para realizar las investigaciones y la vinculación del menor con el hecho de sangre.
La fiscal de Homicidios, responsable de la investigación de estos asesinatos, ha sido relevada de otras responsabilidades administrativas, para que pueda dedicarse a tiempo completo a las investigaciones.
Familiares de Burgos piden justicia y mano dura para los responsables
En su primera aparición pública, los familiares del profesor Burgos Ureña, quien fue encontrado sin vida en un camino de tierra que conduce hacia la playa Los Guayaberos, pidieron justicia y mano dura por la muerte del docente.
El joven de 28 años fue descrito como un buen hijo y gran profesional de la educación, querido y reconocido por sus alumnos.
Petra Edilsa Ureña, madre de Burgos, relató en medio de lágrimas que viven momentos difíciles, pero confían en que las investigaciones den con el paradero de los asesinos de su hijo.
“Pido a las autoridades justicia y que hagan todo lo que esté a su alcance para que la muerte de mi hijo no quede impune”, dijo.
Adis Ureña, tía del docente, pidió que se castigue con todo el peso de la ley a los responsables de su muerte.
“Muchas cosas malas se han hablado, pero están equivocados, nuestra familia es transparente, somos gente trabajadora que vinimos desde Ocú, buscando un mejor futuro para nuestros hijos”, manifestó Ureña.