Unidades de la Policía Nacional apostados desde tempranas horas de la mañana en la entrada a la Escuela de Progreso, impidieron ayer que un grupo de padres de familia, se aglutinaran en esos predios para cerrar los portones y evitar que los educadores impartieran clases a un minúsculo número de estudiantes que asistieron.
La acción fue denunciada por la presidenta de la Asociación de Padres de Familia, Jackeline Martínez, quien sostuvo que las clases se desarrollaron de manera irregular, toda vez que según ella estaban ausentes la gran mayoría de los educandos.
Martínez refutó tal acción de fuerza, al considerar que esa es una protesta justa que sólo busca evitar que los niños se enfermen y por lo tanto, solicitó al director regional José María Vázquez, que acuda al plantel, recalcando que "no son juego de nadie".
En tanto, Ilka Rivera, secretaria del gremio, reiteró que durante una reunión sostenida con los docentes y en la cual participó la supervisora de la zona escolar, Zaida Romero, ésta manifestó que el director regional se acercaría el pasado jueves al lugar de los hechos.
La vocera dijo que algunos padres de familia se convocaron ese día para dialogar con el funcionario, pero en vista de que no llegó, surgieron algunas discrepancias entre las partes, luego que la directora supuestamente impidió la realización de la reunión.
Rivera precisó que las diferencias se dieron, debido a que algunos padres de la Escuela de Los Olivos (que también está en mal estado) en compañía de la directora de ese plantel, acudieron a la cita en la Escuela de Progreso; sin embargo, fueron desalojados con el argumento de que no se permitían visitas de personas ajenas al centro de estudios primarios.
Tal situación, provocó que los acudientes se reunieran en la cancha deportiva que está cercana al lugar, para lo cual solicitaron el permiso previo; donde decidieron que en la mañana de ayer viernes se concentrarían en la escuela, en protesta a la actitud negligente de los funcionarios de Educación, quienes no han presentado respuestas contundentes al pliego de peticiones.
Por su parte, el director regional, José Vázquez, negó que se haya comprometido a visitar el plantel e incluso, dijo que mediante llamada telefónica se comunicó con la supervisora Romero, y ésta le manifestó que no lo comprometió durante la junta.
Aclaró que le informó a los educadores del sector, que tal vez acudiría al plantel en el transcurso de esta o la próxima semana, pero dependiendo de la situación que enfrentara en su despacho.
Indicó que una vez se solucionó momentáneamente la anomalía referente a los sanitarios, recomendaron a los padres de familia que enviaran sus hijos a clases.
Sin embargo, la realidad es que el pasado miércoles, una vez los niños utilizaron el higiénico, las aguas negras se desbordaron.