El crimen no paga. Este viejo refrán se convirtió en realidad para Carlos Bartolo Castillo, quien recibió una condena a 20 años de prisión por estafas cometidas dentro de 34 expedientes instruidos en su contra.
Bartolo Castillo, mejor conocido en el bajo mundo como "Mil Caras", y que tenía pendientes investigaciones por falsificación de cédulas, licencias de conducir y hurto de automóviles, quedó además inhabilitado para ejercer funciones públicas por espacio de 10 años.
Por todos los delitos acreditados a "Mil Caras", éste debía recibir una sanción de 60 años de prisión, pero esta sanción excede la pena máxima establecida por el Código Penal, por lo que le fue reducida.
No obstante, dentro de la resolución emitida por el Tribunal, se le absolvió de los delitos contra la fe pública y el patrimonio en perjuicio de la empresa Deco Import y Pinturas Especiales Jariel.
Al estar en firme la sentencia, el tribunal de la causa deberá ordenar la conducción del sindicado a un centro penitenciario para que cumpla con la sanción impuesta.
La mayoría de las víctimas de "Mil Caras" eran empresas en las que adquiría bienes por fuertes sumas de dinero, que luego no cancelaba.
En otras ocasiones utilizaba identidades falsas, con domicilios inexistentes con los cuales pretendía despistar a los investigadores.
En la actualidad "Mil Caras" tiene 55 años y no mantiene un domicilio permanente, por lo que deberá ser ubicado por las autoridades.