B. del Toro. De pronto pareciera una cena romántica a la luz de una vela, pero en realidad son los funcionarios de la Dirección Regional del Ministerio de Educación en Changuinola, que no cuentan con energía eléctrica para realizar su trabajo.
Algunas de las secretarias, ya sufren de migraña debido al esfuerzo visual que tienen que hacer para poder atender a los maestros y profesores que llegan en busca de información, además por la falta de luz, todo los trabajos los tienen que hacer a mano.
Cuando llega la tarde, el problema es mayor, hay menos luz por el ángulo del sol, cuando llueve, además de la oscuridad severa, al lugar entra una gran cantidad de agua y ni hablar de los malos olores a ratón, murciélago y humedad, en otras palabras, en vez de su lugar de trabajo, pareciera que los funcionarios estuvieran en una cámara de tortura, se quejan los trabajadores.
El subdirector regional de la institución, Arquimedes González, dijo que la deuda asciende a unos B/.100,000 y corresponden a cuatro meses de consumo. sin embargo, aclaró que la deuda incluye el consumo de todos los planteles, que se factura en un solo recibo.
Con dos recibos de atraso, inmediatamente la empresa responsable de la producción, distribución y facturación del servicio, la transnacional bananera Bocas Fruit Co., procede a suspender el servicio.
Frente a esta realidad, González indicó que el los ministerios de Educación, Economía y Finanzas, así como la Contraloría de la República, realizan los trámites necesarios para el pago.
Con este Miércoles de Ceniza el pueblo creyente busca celebrar la pasión, Muerte y Resurrección de Cristo y para ello se prepara en el tiempo litúrgico denominado "cuaresma" constituido por 40 días en los que el hombre reconoce que ha fallado al amor de Dios, se arrepiente y busca corregirse.
Hizo un llamado a todos los cristianos para que vivan este espacio de oración, reflexión, penitencia, ayuno y reconciliación con verdadero convencimiento cristiano y agregó que sólo si están dispuestos a asumir este compromiso, reciban con fe la ceniza.