Pocos conocemos los inconvenientes que tienen que pasar los residentes en comunidades olvidadas por los gobiernos. Muchos tienen que trasladarse al colegio, puestos de trabajo, centros médicos y demás, con lo único que cuentan: sus pies. Pies que atraviesan ríos, quebradas desbordadas y caminos intransitables.
Este es el caso de poblaciones como Cacao, Baradero, Restingue y otras en el sur de Montijo, cuyos moradores siguen arriesgando sus vidas al tratar de cruzar el río Playita.
A pesar de las promesas del gobierno de habilitarse un paso, aún nada se ha concretizado y el vía crucis continúa.
OBRAS OLVIDADAS
Tales informaciones se han podido comprobar con las bases que se instalaron para montar un puente, sin embargo, estas estructuras se están deteriorando ante la mirada de sus habitantes.
La espera de los residentes de estas regiones, como ellos mismos lo relataron, se remonta a cerca de dos años atrás, pues en la pasada administración gubernamental se inició el proyecto por medio del antiguo Fondo de Emergencia Social (FES), organismo que sería el encargado de construir las bases para montar el puente.
Luego de una larga lucha se logró que la entidad que ganó el derecho de ser encargada de construir las bases, finalmente cumpliera con su obligación, y desde ese momento, lo único que han recibido los lugareños son excusas, pues el puente continúa sin ser construido.
Muchas han sido las explicaciones que se han dado sobre las limitaciones que existen para armar el puente, que ya está a las orillas del río Playita, y que se está deteriorando a causa de la maleza y de las corrientes del río que amenazan con sepultar las piezas de hierro.
El padre Noel Pinzón, quien labora en el área, considera que es una lástima que un recurso que pertenece a todos los panameños se encuentre sin ser utilizado por tanto tiempo, pues ni se brinda respuesta a los moradores del sector, ni tampoco se beneficia a otra comunidad que pudiera también estar necesitándolo.
A juicio del religioso, esta es una problemática que merece una rápida solución, pues son vidas humanas las que a menudo se ponen en peligro con las crecidas del río; sumado a que existen muchas actividades en la región que requieren el paso por este lugar.
Comentó que las comunidades del área esperan con ansias que este problema de tantos años finalmente sea resuelto, dado que guardaron muchas ilusiones en el momento en que se construían las bases para montar el puente, pero al final éstas fueron construidas y nada más.
Consideró que la población merece un poco más de respeto de las autoridades, pues tanto en el pasado como en el presente, se le han hecho anuncios de solución, los cuales han quedado sólo en palabras que hasta la fecha no llegan a ser realidad.
AUTORIDADES COMENTAN
Ismael Vega, representante del corregimiento de Arenas, comentó que en más de una ocasión se quedaron esperando el equipo especializado que supuestamente enviaría el ex ministro de Obras Públicas, Moisés Castillo, al área para iniciar los trabajos y armar el puente.
Precisó que en las visitas que realizaron a la Presidencia de la República para gestionar la construcción de la carretera hacia el sector, el ex ministro se comprometió con la delegación de lugareños, en que en el menor tiempo posible se solucionaría esta problemática, pero aún continúan esperando que el equipo llegue.
Agregó que mientras esta espera continúa, hombres, mujeres y niños están arriesgando sus vidas al tratar de cruzar el caudaloso río Playita, sobre todo cuando este se encuentra crecido, a causa de las lluvias que de manera regular caen en esta parte de la provincia.
El edil Vega relató que muchas veces la producción lechera del área se ve afectada porque el vehículo que la transporta no puede llegar hasta el sector y recoger el producto, porque la falta de un puente impide el paso por el lugar cuando el río se encuentra crecido.
Durante la época de verano los moradores del área hicieron una denuncia similar, y en aquella ocasión la consigna era no dejar que llegara la época lluviosa sin que se hubiera construido el referido puente, no obstante la lucha fue poco fructífera, aun cuando la comunidad estaba dispuesta a cooperar en todo aquello que estuviera a su alcance para lograr la consecución de este objetivo.
Este medio intentó en más de una ocasión obtener una respuesta por parte de la dirección regional del Ministerio de Obras Públicas (MOP), en cuanto a una posible solución a esta problemática, sin embargo las gestiones fueron infructuosas debido a que no se pudo ubicar al director de la institución en Veraguas.
Y así las excusas han variado de administración en administración y el puente sigue en el suelo, y mientras las explicaciones pasan y ponen a prueba la paciencia de un pueblo, en la actualidad las esperanzas están cifradas en el nuevo ministro del MOP, Víctor Juliao, a quien le piden que tome cartas en el asunto y dé una respuesta efectiva.