Un alto y que se detengan las concesiones hidroeléctricas, por considerarlas dañinas al medio ambiente y al propio ser humano, es lo que piden indígenas y campesinos panameños que viven cerca de las áreas que se quieren represar.
A orillas de la carretera Interamericana, en el sector de Tabasará, en el distrito de Tolé y por espacio de 15 minutos los asistentes al II Foro Nacional contra las represas, alzaron su voz de protesta y le hicieron un llamado enérgico al gobierno, para que la política de concesiones de ríos para generar energía se detenga por el bien de todos.
Deforestación, falta de agua, calentamiento global, escasez del recurso y agua, y otras tantas, son en parte las consecuencias que proyectos de esta naturaleza traen para el hombre y para el ambiente, dijo Berediana Rodríguez, del movimiento del Tabasará y coordinadora del foro.
Indicó que las represas siguen día con día amenazando la vida de las personas, ecosistemas y comunidades, y se estima que entre 40 a 80 millones de personas en el mundo han sido desplazadas por las represas.
Lo que trasciende en nuestro país, al existir intenciones de parte de muchas empresas en su mayoría privadas que quieren a costa de los demás, adquirir beneficios propios, con la puesta en marcha de proyectos de esta naturaleza.
Aclaró que no están en contra de la generación eléctrica, pues agregó que no sólo se trata de oponerse por oponerse, sino que presentan alternativas, como por ejemplo la generación de energía solar que se puede aprovechar sin dañar ni causar daño al medio ambiente.
Rodríguez dijo que la deforestación, el crecimiento demográfico, la contaminación de los afluentes por la sobreexplotación, descargas domésticas e industriales, sustancias químicas que acaban con muchas especies, tienden a aumentar y hay que poner un hasta aquí.
El plan de expansión del sistema de generación eléctrica en Panamá, (2005-2015), contempla la construcción de más de siete represas de gran magnitud.
Señaló que las empresas proponentes de estas obras, sin considerar y de manera irresponsable, sólo velan por el bienestar económico de unas cuantas personas.
Indicó que el problema mayor en esta zona es la intención de represar el río Tabasará para darle paso al proyecto "Tabasará 1 y 2", utilizando las aguas, de este portentoso río que sirve de abastecimiento del vital líquido a miles de indígenas y campesinos de estas comunidades.
Dijo que en Panamá el problema en grave, existen a nivel nacional más de 100 solicitudes de concesiones y esto está exterminando los ríos.
El II Foro Nacional contra las represas, inició ayer y concluye mañana.
Por un alto a las represas
En el Foro Nacional se denunció la intención de desarrollar más de 100 represas en los próximos años.