Chiriquí. Por años familias invasoras y propietarios de asentamientos en Divalá, provincia de Chiriquí, han protagonizado enfrentamientos por la adjudicación de terrenos en diferentes comunidades rurales, llegando inclusive a consecuencias fatales. En ese sentido, autoridades del departamento de Reforma Agraria, en conjunto con los reclamantes, han llegado a un acuerdo temporal.
Un funcionario del departamento de Reforma Agraria del Ministerio de Desarrollo Agropecuario, (MIDA), Jaime Pérez, explicó que luego de muchas gestiones con las dos partes, se logró gestionar un acuerdo para que se proceda a realizar una encuesta socioeconómica dentro de las familias invasoras, y así determinar cuáles son las que realmente se encuentran en una precaria situación para que se puedan considerar y se les permita ingresar como beneficiarios de los asentamientos.
Manifestó que se trata de un problema que se viene dando desde 1997, cuando unas 29 familias ilegalmente invadieron los terrenos propiedad de los asentados, quienes desde hace años cultivaban esas tierras y fungían como dueños legales.
En tanto, el representante de las familias invasoras, Aníbal Miranda, mencionó que aunque conocen que esa es una acción ilegal, han tenido que optar por tomar la medida, pues las necesidades son obvias y de algún modo tenían que buscar un terreno para producir. En tanto, el presidente del asentamiento Renacimiento Campesino, Roberto González, señaló que el terreno cuenta con unas 272 hectáreas que han sido cultivadas por los 26 asentados.
Expresó que no permitirán que se les quite la única propiedad que por años han cultivado con arroz, maíz y otros alimentos que permitan generar ganancias para la agrupación. No obstante, consideró que siempre y cuando el estudio se realice de manera legal están dispuestos a permitir la integración de más personas.