Con las recientes crecidas de los ríos en Chiriquí por las constantes lluvias, las tomas de agua que están en algunas potabilizadoras, corren el riesgo de sufrir daños.
Edgar Guerra, director regional del Instituto de Acueductos y Alcantarillados, explicó que sólo registraron en esta ocasión la acumulación de sedimentación, como ocurrió en la potabilizadora de San Bartolo en el distrito de Barú.
En Paso Canoa, los daños provocados por el río Chiriquí Viejo fueron mínimos, pero el río David sí causó daños en la toma de agua al obstaculizarla.
Destacó que han normalizado el sistema y le han informado a la comunidad que se trata de una situación de la naturaleza lo que provoca una disminución en la producción de agua.
Los ríos tienen una alta turbiedad y se han utilizado mayor cantidad de clorina para mantener el agua potable y limpia.