Colón. El desprendimiento de un pedazo de muro de seis metros del Fuerte Colonial San Lorenzo, ha creado preocupación y temor de que infiltraciones de agua y la alta humedad deterioren este patrimonio de la humanidad.
La Dirección Nacional de Patrimonio Histórico informó que la porción de la pared derrumbada es pequeña y que San Lorenzo, el primer sitio de defensa de los conquistadores españoles en tierra firme y en el Caribe, se mantiene sólido en un 98%.
Pero ello no deja de inquietar a esa entidad, que está pidiendo urgente ayuda local y extranjera para poner en marcha medidas que prevengan daños similares en la estructura del fuerte, levantado por los españoles a fines del Siglo XVI.
Afortunadamente es un pedazo muy pequeño que arrastró la vegetación"", dijo el director de Patrimonio Histórico del Instituto Nacional de Cultura (INAC), Carlos Fitzgerald. "El peligro de lo demás (especialmente del sector afectado de la fortificación) está en si no actuamos ante la acumulación de agua que se da allí"".
El derrumbe se registró el 11 de septiembre, por lo que Fitzgerald dijo que esto podría haber sido causado por unos trabajos de restauración en el fuerte, poco después de que fue declarado por la UNESCO, Patrimonio de la Humanidad en 1980.
Se desprendió un fragmento de la parte sur, desde donde se puede divisar el río Chagres, que fue considerado por los españoles, la puerta de entrada de América por el Atlántico. El río sirvió como vía para el transporte de oro desde las colonias hacia España.
Desde un viejo muelle del río Chagres se puede observar el derrumbe que desfigura un tanto esa parte amurallada del fuerte, uno de los sitios que atraen mucho a los turistas, y que se sitúa a pocos kilómetros de la provincia atlántica de Colón y de la ex base militar estadounidense de Sherman. Colón está a unos 80 kilómetros al norte de la capital.
Fitzgerald recordó, que el sector del derrumbe ya había quedado frágil por un desprendimiento a mediados de los años 60, que dañó la llamada Puerta del Socorro y afectó dos bóvedas aledañas.
Dos décadas después, San Lorenzo se eleva a Patrimonio de la Humanidad y con fondos de la UNESCO se hicieron trabajos de restauración; se restituyeron algunas partes del muro y se impermeabilizaron ciertas áreas.
Funcionarios del Ministerio de Obras Públicas, inspeccionaron el área dañada, así como un ingeniero privado en ladera y el director de la UNESCO para Centroamérica, Arvelio García Rivas, llegó recientemente para una evaluación.