Sin luz, sin agua y bajo un techo muy deteriorado permanecen alrededor de unas 60 familias indígenas que se dedican a las labores cosecheras en el distrito de Renacimiento en la provincia de Chiriquí.
Así lo informó Teresita de Arias, directora nacional de la Secretaría Nacional de Coordinación y Seguimiento del Plan Alimentario (SENAPAN), quien calificó la situación de inaceptable.
Dijo que esto se pudo palpar en unas seis fincas ubicadas en los sectores de Monte Lirio y Río Sereno, en donde se tiene que prestar especial atención porque se tratan de personas que están prestando un servicio. Sin embargo, no se les están garantizando sus derechos de acuerdo a lo que establece la constitución y la ley.
Apuntó que se encontraron barracas albergando más de 60 familias, que viven allí amontonadas; niños con adultos; mujeres y hombres, sin que tengan ningún tipo de privacidad.
Indicó que esto propicia la aparición de enfermedades, que eran evidentes en más del 85% de la población infantil que estaba en este lugar. Los mismos presentaban diferentes cuadros clínicos, algunos más leves otros más delicados.
Y a pesar de las campañas aún es real la presencia de los niños dentro de las fincas recogiendo café, por lo menos en estos sectores.
Son varias las violaciones que se están haciendo en contra de estos ciudadanos, por eso primero hay que garantizar el cumplimiento de la Constitución.