Muy cierto es el dicho que reza "las costumbres se hacen leyes". Por más de una década y religiosamente, cada fin de semana, cientos de panameños residentes en diferentes comunidades de la provincia de Bocas del Toro acudían a comprar alimentos al sector fronterizo de Sixaola, hasta el pasado 12 de junio cuando la Dirección Nacional de Aduanas ordenó la suspensión definitiva de las famosas compras de cortesía.
La actividad representaba una fuga de dinero desde Bocas del Toro hacia Sixaola, por el orden de los B/.6 millones anuales.
La presidenta de la Dirección de la Cámara de Comercio de Changuinola, Aixa Quintero y Abel Becker, secretario General del Sindicato de Trabajadores de la Industria del Banano y Afines (SITRAIBANA), calificaron de atinada la decisión del gremio.
ANTECEDENTES
La frontera entre ambas naciones había permanecido abierta para las compras de cortesía durante más de 10 años.
Los panameños acudían en busca de alimentos y zapatos, debido a que tenían un menor costo; mientras que los ticos adquirían aparatos electrónicos; sin embargo, a finales de la década de los 80, la Cámara de Comercio costarricense alegó que sus socios eran perjudicados y lograron que se prohiba las compras en el lado panameño para salvaguardar la inversión local.
Desde entoncense se abrió un compás de compras únicamente durante el mes de diciembre, pero luego la prohibición fue total.
Los panameños por su parte no objetaron la medida y por el contrario, permitieron que los panameños siguieran comprando en Costa Rica aún bajo protesta de los comerciantes locales, quienes exigían iguales derechos que su contraparte tica.
Debido a la insistencia de los comerciantes locales autoridades aduaneras limitaron las compras de cortesía a B/. 25.00, pero la orden nunca se cumplió, salvo las veces que algún alto funcionario realizara alguna inspección y de paso comprara mercancía.
La bondad u otra razón no explicable de las autoridades canaleras fue aprovechada por un grupo de asiáticos que abrieron locales comerciales de víveres, que ni siquiera cerraban sus tiendas durante las frecuentes inundaciones registradas en la provincia.
LOGRAN SUSPENSION DE LAS COMPRAS
El viejo adagio "la unión hace la fuerza", fue bien entendido por los, miembros de la actual directiva de la Cámara de Comercio, quienes decidieron iniciar una agresiva campaña a través de los medios de comunicación para que la población tomara conciencia de que hacer compras en el lado tico, significaba encarecer la canasta básica familiar.
Luego de tres meses de campaña, finalmente los directivos tomando en consideración algunas sugerencias, deciden buscar apoyo y logran que las Cámaras de Comercio a nivel nacional acuerden en pleno firmar una resolución de apoyo a los tortugueros. Efectivamente el día 12 de junio, llegó la orden de suspensión de las compras de cortesía, como se especifica en el Memorando No. 701-02-039 DGA 200, firmado por la directora general de Aduanas, Mercedes García de Villalaz.
COMPROMISO CON LA COMUNIDAD
El cierre de las compras de cortesía, además de significar una ventaja para los comerciantes locales, significa un compromiso con la comunidad. En adelante habrá que demostrar que la decisión fue acertada, por lo que el 15 de junio, directivos de la Cámara convocaron a una reunión con los comerciantes para discutir medidas a tomar en cuanto al abaratamiento de la canasta básica, ya que antes se justificaba el costo por el alto costo de flete que se debía pagar, pero actualmente los transportistas viajan por la nueva carretera Chiriquí - Almirante, lo que significa evitar el pago de transporte acuático; sin embargo, hasta el momento ha sido poco o ninguno el beneficio que tiene el consumidor.
Se informó que se levantará un censo de precios y se trabajará en conjunto con funcionarios de la Comisión de Libre Competencia y Asuntos del Consumidor (CLICAC), para que se garantice el beneficio a la población.
LA LUCHA CONTINIUA
Al ver afectados sus beneficios, los comerciantes ticos decidieron declarar la guerra a los panameños, ya que luego de conocer la orden aduanera iniciaron la construcción de pequeños locales a lo largo del cordón fronterizo, lo que facilita la compra ya que solamente hay que abordar algún bote situado estratégicamente a orillas del río Sixaola para cruzar, comprar y regresar inmediatamente al terruño cargando unas cuantas bolsas de arroz, un galón de aceite, manteca y otros productos, que según los compradores, son más baratos y de mejor calidad que en Panamá.
La reacción no se hizo esperar, miembros de la Cámara pretenden tomar fotografías y videos del contrabando y sugieren a las autoridades responsables evitar la acción o de lo contrario se denunciará el incumplimiento de la orden gubernamental.
OPOSICIONES
Los transportistas de la región están considerando cerrar las calles como medida de protesta ya que la suspensión de las compras afectará sus ingresos, pues disminuirá la cantidad de personas que viajaban al lugar durante los fines de semana para adquirir mercancía.
Igualmente, los indígenas que laboran en las bananeras del sector tico y residen en Panamá, se sienten afectados con la orden ya que su salario es pagado en colones y al no poder comprar en Costa Rica, el dinero no les rendirá por el cambio de moneda.
Corresponderá a las autoridades buscar alternativas acordes con la realidad de estos panameños de los que hasta el momento no se ha hecho referencia.