Jorge Pitaloa, director nacional de Mantenimiento de la entidad, explicó que han invertido más de mil horas en trabajo, con equipos para la construcción de dos espigones de un kilómetro de largo aguas arriba, para evitar las inundaciones.
Señaló que este año el río ha registrado crecientes muy fuertes, que no son nada fáciles de controlar.
Por otro lado, agregó que también trabajan en el diseño del puente sobre este río, para luego licitar la reparación.
"En realidad, el puente se pudo hacer anteriormente, pero de nada sirve si no corregimos el comportamiento del río, que dañaría los trabajos", dijo.
Indicó que el puente es salvable y se van a hacer las correcciones respectivas.
Cerca de siete comunidades aguas abajo desde el puente sobre el río Piedra, pueden ser las principales afectadas con un posible desbordamiento.
Desde 1993 se vienen presentando grandes crecidas de este río, pero los principales problemas se incrementaron en los últimos tres años.
El pasado lunes este afluente volvió a alcanzar su máximo nivel.