El tiempo se acaba, la llegada del 2006 se ha convertido en el dolor de cabeza para los productores de banano en la república de Panamá, sin una política definida como sucede en países como Costa Rica, Colombia y Ecuador, por esto los productores independientes como empresas transnacionales tienen que prepararse para la apertura de los aranceles.
Por ejemplo, Bocas del Toro es una de las regiones productoras de banano con mayor calidad, pero es la última donde se pretenden aplicar las nuevas técnicas de producción, tanto así, que los países antes señalados llevan una ventaja de hasta 10 años de prácticas.
Actualmente la división bocatoreña produce al año unos 12 millones de cajas de exportación, cuando años atrás se alcanzaban cifras de hasta 20 millones.
No es más que la libre oferta y demanda de la fruta, donde quien mejor calidad y menor precio ofrezca, tendrá lógicamente la ventaja sobre quienes no reúnan esas condiciones.
En el caso de Bocas del Toro, el costo de la caja es poco menos de B/ 6.00, sin embargo, Puerto Armuelles producirá a B/ 5.25. Por su parte Costa Rica ha logrado costos de hasta B/ 4.80, precio similar al de Colombia, pero Ecuador, a pesar de haberse dolarizado, vende hasta por menos de B/ 3.50, lo que deja a Panamá una gran desventaja en cuanto a precios.
Aunque con un apoyo desnutrido del Estado, los trabajadores, productores independientes, sindicalistas y la transnacional Bocas Fruit Co., así como la nueva cooperativa que adquirió la actividad en Puerto Armuelles, están dispuestos a ir de la mano y defender a toda costa la actividad.
Inversiones millonarias, asesoramiento internacional, entrenamiento al personal administrativo, técnico y de campo, la concienciación de la población, son entre otros factores influyentes identificados a través de prolongados estudios, como pasos fundamentales en la preparación de todos frente a "una lluvia de ofertas de banano de gran calidad y pequeño precio" que se aproxima.
Ecuador produce más de 250 millones de cajas al año, Colombia más de 180, Costa Rica ya alcanza casi los 50 mientras que Panamá, entre las dos divisiones acaricia los 16 millones.
Este factor ha sido el bastión para que la actividad en nuestro país haya sobrevivido, por lo que se ha puesto en marcha un megaproyecto, cuyo fin es optimizar recursos logrando efectividad, calidad, mejor relación laboral, mejores ganancias para las partes, mejor relaciones humanas y mejores relaciones con el ambiente.
Entre las metas para lograr cumplir las expectativas del proyecto está, minimizar el desperdicio que actualmente está por el orden del 28 al 30% o sea, si un racimo tiene 100 bananos entre 28 y 30 de ellos se botan, el resto sirve para la exportación.
Con las nuevas técnicas se lograría bajar hasta un 5% el desperdicio, aunque parezca ambicioso, esto se logró en menos de un año en Puerto Armuelles.
Con las nuevas técnicas que son, el desdeje, que significa, eliminar los bananos más pequeños y que nunca alcanzarán el tamaño ni la calidad de exportación, así se le permite al banano que queda en el racimo, crecer, engordar y presentar una excelente apariencia para la exportación, pues el alimento que consumiría los bananos malos, lo aprovecharán al máximo los buenos. El proceso se realiza en la planta de acuerdo al crecimiento del racimo.
Esto significa, que un trabajador carga esos 28 ó 30 bananos malos para después botarlos, pero además, ha cargado bananos que no le sumarán a la hora del empaque, pues entre más bananos buenos, más cajas de exportación y mayor ganancia para los trabajadores, porque ganan de acuerdo a las cajas producidas o empacadas.