EL INGENIERO Federico Davis vio desaparecer en 1995 sus cultivo de arroz en 36 hectáreas sembradas en el Rincón de Santamaría, dejando pérdidas por B/. 16 mil, pese a ello tiene esperanza de lograr finalmente justicia.
Cuenta que motivado con el interés de surgir decide sembrar, pero pasado 15 días de riego no logró los resultados. Buscando algunas respuestas a los sucedido, conoce que la contaminación con químicos del agua hizo estragos en la propiedad que mantenía alquilada a B/. 90 la hectárea.
En una carta fechada el 6 de febrero de 2001, enviada al entonces director de la Autoridad Nacional del Ambiente, Ricardo Anguizola, el productor hace del conocimiento la pérdida del cultivo de arroz, a "causa de usar agua para regar este cultivo, las que habían sido contaminadas con agroquímicos por parte de la empresa Central de Granos de Coclé (CEGRACO, S.A.)".
En su momento CEGRACO había aclarado que desde hace años no realizan labores de fumigación aérea de agroquímicos y el control de plagas en sus siembros.