Los productores de arroz en la provincia de Chiriquí se declararon ayer en estado de alerta por el problema que enfrentan para la comercialización de la cosecha, debido a que los molinos no están recibiendo el grano y por las importaciones del grano, dijo Gabriel Araúz, presidente de la Asociación de Productores de Arroz de Chiriquí.
"Nos declaramos en estado de alerta, y si es necesario vamos nuevamente para la calle, porque las importaciones siguen siendo el talón de Aquiles para los productores y en estos momentos solo dos molinos están recibiendo arroz, ya que el resto aduce que los silos los mantienen a su máxima capacidad", indicó Araúz.
Sostuvo que en Chiriquí hay por cosechar unas 4,000 hectáreas de arroz, lo que representa unos 420 mil quintales que los productores chiricanos no tienen a quién venderle, porque los molinos no quieren recibir arroz.
Araúz advirtió que de ser necesario volverán a las calles hasta que el Gobierno comprenda que las importaciones siguen haciendo mucho daño a los productores de la región.