LOS productores en tierras altas de la provincia de Chiriquí no sólo tienen que pensar en los bajos precios que se ofrecen por sus cosechas, los altos costos de los insumos o el mal estado de los caminos, también tienen que lidiar con el hurto de sus siembras.
En Cerro Punta los hurtos son constantes, sobre todo en la cabecera del corregimiento.
Según Mariza de Veros, los hurtos son tan seguidos que se han visto obligados a contratar celadores que custodien los productos que están listos para la venta.
Hace poco más de una semana la familia Veros fue víctima del hurto de más de seis quintales de cebolla, que se encontraban ensacadas en una galera, cerca de la carretera.
Se identificó a tres personas que a pesar de ser sorprendidos con los sacos de cebollas, lograron escapar. Después de interponer la denuncia, la Policía Técnica Judicial logró horas más tarde capturar al ciudadano Jacobo Montezuma en la ciudad de David, con la carga que había sido distribuida entre los tres participantes del delito.
Montezuma, un indígena que tenía algunos meses de trabajar con la familia Veros, dijo a las autoridades que no conocía a los otros dos que se llevaron las cebollas.
La señora Veros recuerda que los delincuentes se han llevado papas y cebollas.