Madrid, de 65 años, quien perdió la mano izquierda en un accidente, comentó que se gana la vida vendiendo buenos productos al público y de esa forma obtiene -sin molestar a nadie- ganancias que le resuelven la alimentación diaria, gastos adicionales y hasta le queda algo para ahorrar.
Dijo que ha vendido muchas piñas, naranjas, mangos y otras frutas, igual que legumbres. "Las llevo bien colocadas para no estropearlas, de tal manera que lleguen en buen estado a quienes siempre me compran", explicó un animado señor Madrid.
"Por la forma que presento el producto y los precios que son bastante cómodos, sin exagerar lo que cuesta, se venden bien".
Trabaja de esta forma ambulatoria, porque no encuentra trabajo y, con una mano menos, no es mucho lo que puede hacer.
Al ser consultado sobre qué le pasó, sólo se limitó a decir que fue un accidente desde hace más de 30 años.
Muchas personas en la ciudad prefieren los productos que Armando lleva a la venta, porque él sabe seleccionar lo que sus clientes quieren.
Este vendedor lleva más de 20 años de estar trabajando en la venta de productos y aseguró que ha logrado salir adelante con su familia, compuesta por cuatro hijos, que ahora ya son todos adultos.
Desde joven ha tenido que luchar muy duro para subsistir, lo cual ha logrado.
Madrid es una verdadera muestra de orgullo de los veragüenses, que le agrada trabajar para ganarse el sustento diario, sin molestar a nadie y aspira, algún día, a tener su propio establecimiento empresarial, donde pueda vender al por mayor.