Las autoridades y moradores de Ocú, en la provincia de Herrera, se encuentran preocupados ante el incremento de sitios de expendio de licor disfrazados de minisúper y parrilladas, en distintos corregimientos.
Para el alcalde Antonio Castillero, la situación es preocupante, ya que a su juicio se otorgaron patentes para un tipo de negocio, pero al realizar las inspecciones es evidente que lo que se vende es licor.
“Hemos visitado algunos negocios y ahí usted no encuentra una libra de lentejas o pollo, sino solo licor y cerveza”, indicó.