Rodolfo Hernández, propietario de una de las "chivas" que realizan el recorrido en las comunidades de Lídice y Aguacate Arriba, en el distrito de Capira, ansía la rehabilitación de la vía, porque teme quedarse sin trabajo.
Notablemente preocupado, señaló que la falta de un certificado de operación no le permitirá conseguir el sustento diario.
Según el señor Rodolfo, los "cupos" están en manos de otras personas que nunca han prestado el servicio y que aguardan la construcción de la vía para luego introducir sus vehículos.
Una vez eso suceda, quienes han estado dando el servicio de transporte por años y "desbaratando carros" por el mal estado de la vía, no podrán continuar trabajando, ya que según la ley es ilegal.
Señaló que interpuso la queja en la Autoridad de Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT), en donde se le comunicó que para obtener un certificado de operación debe estar afiliado a una concesionaria de transporte.
Manifestó que para balancear los gastos y continuar con el servicio, se ha aumentando 25 centésimos al pasaje que se cobraba, y ha quedado en B/. 1.25, aunque la mayoría de los pasajeros está pagando solo un balboa.
No obstante, se mantienen los precios que se cobraban por bultos, que son de 50 centésimos por peso de 50 libras.
Sobre el tema, la Secretaría del Sindicato de Transportes Unidos de Capira (SITRAUCA) indicó que para entregar los certificados de operación hay que seguir el procedimiento establecido por la ATTT.
Aseveró que primero se atiende a las personas que se encuentran en la lista de prelación del Sindicato de Transporte Unidos de Capira (SITRAUCA).
Se dijo además que antes de entregar un cupo, la ATTT exige la realización de estudios técnicos de las rutas en las que se quiere introducir nuevos vehículos.
Existen casos como los de las rutas de Cirí Grande y Santa Rosa Dos, en donde hace dos años se hizo la solicitud de cinco nuevos certificados de operación para vehículos que están prestando el servicio.