Coclé. A pesar de los esfuerzos por darle una solución definitiva al problema de los vertederos a cielo abierto en Penonomé, Antón y La Pintada, en los últimos 10 años no se ha encontrado solución.
Para tratar los desechos provenientes del hospital Aquilino Tejeira de Penonomé, se clasifican los residuos en bolsas que son llevadas por personal de Salud al vertedero donde se encargan de quemarlos.
En Penonomé, el cobro por la basura residencial es de B/.1.00 y de B/.2.00 para los comercios.
El Municipio cuenta con dos vehículos para la recolección de basura, pero la mayoría de las veces sólo utiliza uno porque el otro casi siempre está dañado.
En Río Hato de Antón lo que existe es un basurero común y aunque el alcalde de Antón y los representantes de corregimientos han tratado de buscar otro sitio para ubicarlo, resulta imposible porque nadie quiere un vertedero cerca.
En La Pintada las condiciones del vertedero han mejorado, al punto que los desechos hospitalarios son tratados de manera especial para evitar enfermedades.
El vertedero de basura de Aguadulce, está ubicado en un terreno privado, mientras que la recolección está a cargo de la comuna con un equipo de cuatro camiones, doce operadores.
Los Santos. En el Hospital Joaquín Pablo Franco Sayas de Las Tablas, se carece de lo más esencial, insumos, medicamentos y personal.
El encargado del incinerador, Orlando Domínguez, explicó que todo el material acumulado desde hace más de un mes se encuentra en ese sitio y no cabe una bolsa más.