Con el inicio de los trabajos de ampliación de la vía Divisa-Chitré, la empresa constructora Benito Roggio S.A. tumbó alrededor de cuatro mil árboles en la ruta de la obra, que motivó el rechazo y molestias de moradores de Parita, San Martín y Santa María, que exigen la reposición de estos arbustos.
Yolanda Mendoza, moradora de San Martín, expresó que no se justificó la demolición de esos árboles, porque al final de cuentas, la obra cambió de ruta.

Milciades Pinzón, ecologista y sociólogo de la región, indicó que faltó planificación por parte de la empresa y las autoridades, al cortar árboles que eran innecesarios talar
Por su parte, la administradora de la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM) en Herrera, Carina Rivera, señaló que la compañía está a tiempo para presentar el programa de reforestación.

Sugirió que la reforestación se puede realizar en las riberas de los ríos de la provincia, especialmente a orillas del río Escotá, Parita y Santa María, con el fin de aumentar la cobertura boscosa de esa región.
Mientras tanto, un representante del Ministerio de Obras Públicas, quien se negó a dar su nombre, dijo que la empresa Benito Roggio S. A. tiene que reponer cerca de cuatro mil árboles, como compensación de la deforestación o tala a lo largo de los 44 kilómetros en construcción entre Divisa y Chitré.
Dijo---- que la empresa una vez haga la siembra, está obligada a darles mantenimiento a las plantas durante tres años y después le corresponde a la ANAM.
Luego de mucho insistir, se atendió por la vía telefónica a El Panamá América, por intermedio de la especialista ambiental del Consorcio Benito Roggio Panamá S.A., Otilia Sánchez, quien aclaró que no se puede entregar el plan de arborización porque se encuentran en el período de ensanche y retiro de cercas.
Expresó que se reforzarán las áreas de Centros de Salud, las servidumbres y otros.
Afirmó que la empresa cumplirá como estipula la Ley, porque el 10% del costo de la obra está implicada en este punto.