El poco apoyo de las autoridades locales, las malas condiciones en que viven, falta de empleo, luz eléctrica y un buen camino, han ocasionado que la gran mayoría de los residentes de la comunidad de El Jobo de Antón emigre, al punto que hasta la escuela fue cerrada hace más de ocho años porque no había suficiente matrícula.
Para llegar a la comunidad de El Jobo de Antón se necesita un transporte doble tracción, además hay que esperar más de media hora por el pésimo estado de la carretera, lo que ha empeorado a causa de los camiones que extraen arena de manera indiscriminada. Allí casi no hay residencias, pues los habitantes decidieron en su mayoría emigrar a otras comunidades en busca de una mejor vida.
Al menos 100 personas aproximadamente viven en esta comunidad que antes gozaba de más residentes, sin embargo, la escasez de trabajo y la distancia que hay que caminar a falta de transporte por el deteriorado estado de las calles, hizo que tomaran la dura decisión de marcharse, aunque quedan algunos que continúan pasando trabajo porque no tienen a dónde ir.
La escuela de El Jobo se encuentra cerrada desde hace más de ocho años, ya que no hay matrícula para que el Ministerio de Educación designe un educador, escasamente hay tres niños, pero éstos han tenido que viajar a diario a los centros escolares más cercanos a más de una hora, tienen que viajar a caballo porque no hay carros y no hay posibilidades de que se abra este plantel, pues no hay estudiantes.
Según dio a conocer Luis Vargas, legislador suplente del circuito 2-2 de Antón, esta escuela se cerró hace más de ocho años porque los pocos estudiantes que habían han viajado con sus padres a Antón y otros pueblos por el estado de abandono en que los gobiernos han mantenido a esta humilde comunidad que posee lugares para la ganadería, siembra de arroz y se extrae arena de manera indiscriminada. Leonor Bonchón, productor del área, señala que es triste ver cómo esta comunidad ha quedado en el olvido y que poco a poco se está quedando sin habitantes.
Bonchón asegura que la escuela ya no tiene esperanza de que se abra porque está muy deteriorada por los años y que como ya casi no hay niños sería imposible abrirla con tres o cuatro. Además dijo que esta escuela no es utilizada por el Ministerio de Educación para ninguna otra actividad en beneficio de los pocos residentes de El Jobo que también son panameños.
"Estas instalaciones se están perdiendo y nadie crea un programa de apoyo a El Jobo para que no emigren sus pocos habitantes y sobre todo para mejorar la calidad de vida de una comunidad que está relativamente cerca del poblado de Antón", aseguró.
Hace algunos años a esta escuela que contaba con dos salones y un comedor asistían más de 50 niños, ahora ya no hay ninguno y es preocupante que los pocos que quedan no puedan estudiar porque les faltan recursos para viajar a otras comunidades en donde si funcionan las escuelas.
Macedonio Martínez, otro de los residentes de esta comunidad y que ha tenido que emigrar a Antón, asegura que tiene su residencia en El Jobo, pero que a falta de un puesto de salud, de luz eléctrica, de transporte, de agua potable (que no llega todos los días) y por el pésimo estado de la carretera ha tenido que cambiar de residencia por el bienestar de su familia.
Y es que para llegar a esta comunidad hay que hacerlo a caballo, en carro doble tracción o caminando, porque ya ni las autoridades locales se acuerdan que existe, "sólo saben que existe la carretera para sacar arena de manera indiscriminada y no les importa dañarla porque no viven aquí", resaltó el morador.
Además aseguró que es lamentable que sólo se presenten para pedir unos cuantos votos que tiene la comunidad en época de elecciones, luego se desaparecen y El Jobo queda como siempre, en el olvido.
"El Jobo es la cenicienta, pero sin un final feliz, porque nadie hace nada por esta comunidad que está perdiendo sus habitantes por las condiciones malas en que se vive en un área en donde nadie se preocupa por su desarrollo y sólo quedan algunos abuelos que no quieren dejar la tierra que los vio nacer", señaló otro de los pocos residentes de este grupo.