Chiriquí. Un elevado índice de quemas clandestinas que afectan el medio ambiente se registra a diario en la provincia de Chiriquí, lo cual representa un grave problema que no se ha podido erradicar, señaló José Rivera, director regional de la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM).
Indicó que debería ser competencia de las autoridades, tratar de contribuir a contrarrestar el problema a través de la imposición de multas, para que las personas tomen conciencia del daño que se están haciendo.
Prueba de esta situación la constituye el Volcán Barú, el cual a pesar de constituirse en una reserva natural, se ve afectado constantemente por grandes fuegos que han dañando la reserva forestal que allí se encuentra, sostuvo.
Añadió que también es grave que no se hayan podido detener las quemas caseras, las cuales se presentan con más regularidad todos los días en áreas urbanas y rurales de la provincia.
Debería ser competencia de las autoridades tratar de contribuir a contrarrestar el problema a través de la imposición de multas, para que las personas tomen conciencia del daño que se están haciendo a ellos mismos.
Expresó que la prueba más tajante de esta situación la constituye el Volcán Barú, que a pesar de ser una reserva natural, se ve afectado constantemente por grandes fuegos que han dañando la reserva forestal.
Según Rivera, las quemas en la reserva del volcán se debe al vertedero improvisado que se encuentra localizado en el área, el cual se ha tratado de reubicar.
"Esta área permanentemente está prendida" y la solución está en manos de las autoridades administrativas de la provincia, puntualizó el director de la ANAM en Chiriquí.